Los checos vuelven a las urnas mañana y pasado para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en las que tendrán que elegir entre dos candidatos europeístas: el veterano de izquierda Milos Zeman y el actual jefe de la diplomacia Karel Schwarzenberg, un aristócrata de derecha.
El resultado se anuncia incierto, después de que los dos aspirantes finalizaran la primera vuelta, celebrada el 11 y el 12 de enero, casi empatados con un 24,2% de los votos para Zeman y un 23,4% para Schwarzenberg. "Las posibilidades son iguales, por lo que es difícil hacer pronósticos", resumió Michal Pink, analista político de la Universidad Masaryk de Brno (este). Sea quien fuera el vencedor, los checos dan vuelta de página al segundo y último mandato del "euroescéptico" jefe de Estado, Vaclav Klaus.
