12 de septiembre de 2015 - 00:00

Cerró una nueva edición de INTA Expone Cuyo

Se llevó a cabo la semana pasada en San Juan. Desde la organización estimaron que más de 200 mil personas visitaron el predio. Se celebraron los 25 años del programa Pro Huerta.

Bajo el lema “Territorio, trabajo y valor agregado en origen”, el IN TA llevó a cabo la décima edición de INTA Expone Cuyo 2015, que tuvo lugar en San Juan. Según aseguraron desde la organización, más de 200 mil personas pasaron por la exposición durante los días 4, 5 y 6 de setiembre.

“El primer día la visitaron 57.000 personas. Ese día estuvo signado por la afluencia de estudiantes, que rondaron los 40.000, provenientes de establecimientos primarios, secundarios, escuelas agrotécnicas y universidades de todo el país. El segundo día se acercaron al predio de la EEA San Juan INTA, en Pocito, 75.000 personas y el domingo, las familias llenaron la expo: 88.000 personas de todas las edades”, destacaron en un comunicado de prensa.

Esta edición de INTA Expone fue la décima y tuvo algunas particularidades porque sirvió de marco para celebrar los 25 años del programa Pro Huerta y los 10 años del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar.

“Territorio, trabajo y valor agregado en origen” fue el eje directriz. Los ambientes que mostró INTA Expone, relacionados al recorrido del agua, fueron: “Valles andinos”, “Oasis” y “Llanura árida”.

Cada uno de ellos, a su vez, incluyó  numerosas estaciones temáticas con variados atractivos para interactuar con el público, haciendo un fuerte énfasis en la agricultura familiar.

El masivo público que recorrió la muestra encontró diversos puntos de interés, entre los cuales la llamada VaquINTA, en el Ambiente Llanura Árida, fue la vedette, para chicos y grandes.

Se trataba de una vaca gigante, de 7 metros de alto por 4 de ancho, ideada para que el visitante hiciera un paseo por su interior, con el objetivo de conocer cómo el pasto se transforma en carne.

También hubo degustación gratuita de dulces caseros, aceites de oliva, mieles y vinos.

En el Ambiente Oasis, una mini bodega permitía apreciar el proceso de fermentación del vino a través de vasijas transparentes.

Una fábrica de aceite de oliva mostró cómo la materia prima se convierte en ese producto tan representativo de la región de Cuyo.

Una simulación inflable de una colmena, en el Ambiente Valles Andinos, y sus habitantes permitía conocer cómo las abejas producen la miel.

También hubo esquila de ovejas en vivo y peinado de cabras de cachemira para la obtención de ese preciado hilo.

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