Una cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) que busca construir “una nueva alianza estratégica” fue inaugurada ayer por el presidente de Chile, Sebastián Piñera.
Una cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) que busca construir “una nueva alianza estratégica” fue inaugurada ayer por el presidente de Chile, Sebastián Piñera.
La cita de este fin de semana en Santiago, que reúne a 60 países de ambos lados del océano Atlántico, se produce en momentos en que la mayor economía del planeta sufre la peor crisis de su historia y América Latina registra tasas de crecimiento sostenidas que en los últimos dos años promediaron el 4,5%.
“El tema que nos convoca es la construcción de una nueva alianza estratégica para lograr el desarrollo sustentable en base a inversiones de calidad tanto en lo ambiental como en lo social”, dijo el mandatario chileno en la ceremonia de apertura de la cumbre, que deliberará hasta hoy.
En los debates previos, la UE insistió en la necesidad de impulsar la libertad de comercio y la seguridad jurídica para incrementar las inversiones en América Latina, un requerimiento apoyado por Piñera y otros miembros de la Alianza del Pacífico.
Esta Alianza integrada también por Colombia, México y Perú, despierta interés europeo por su potencialidad luego que ha multiplicado los tratados de libre comercio entre sí y con otras regiones y países del mundo.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, pidió “un compromiso político sólido para frenar el proteccionismo y promover la liberalización”, durante un reunión de empresarios de ambos continentes.
América Latina reprocha a Europa sus gigantescos subsidios a la agricultura, lo que representa uno de los puntos que bloquean las negociaciones para un tratado de libre comercio UE-Mercosur, integrado por dos grandes potencias agrícolas como Brasil y Argentina.
Nuestro país ha adoptado barreras proteccionistas para mantener su nivel de reservas internacionales, al tener cortado el crédito internacional desde el default en su deuda externa en 2001.
“Es fundamental garantizar un marco jurídico transparente y estable que respete las normas internacionales y evite la arbitrariedad”, afirmó Barroso.
Venezuela, Argentina y Bolivia han expropiado empresas europeas en los últimos años y Caracas se retiró del Centro Internacional para la Resolución de Disputas sobre Inversiones (CIADI) del Banco Mundial.
Delegados venezolanos en la cumbre dijeron que Venezuela exigió que una mención al derecho de los Estados a las expropiaciones fuera incluida en el documento final que resultará del encuentro.
“La expropiación es un mecanismo que tienen los Estados para intervenir en la economía, como lo son los subsidios. Este uno de los puntos que hemos defendido como un mecanismo de los Estados para el bienestar común de la sociedad”, señaló Rodolfo Sanz, secretario ejecutivo de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
La canciller alemana Angela Merkel consideró asimismo que la región puede jugar un papel importante en la recuperación de España y Portugal, que atraviesan el peor momento de sus graves crisis. “América Latina, con estos lazos intensos que tienen España y Portugal, es un mercado para una industria competitiva para los países del sur de Europa”, dijo Merkel tras reunirse con Piñera, en alusión al talón de Aquiles de la UE, que la arrastró a una dura crisis financiera en los últimos años.
En ausencia de otros importantes líderes europeos de la cumbre, la “jefa de Europa” como le llama la prensa chilena, desarrolló una intensa agenda de reuniones con presidentes latinoamericanos.
El tema oficial del encuentro son las inversiones de Europa en América Latina y viceversa.
La cumbre UE-Celac será seguida a partir de la tarde del hoy por la primera cumbre del organismo latinoamericano y caribeño, constituido en Caracas en diciembre de 2011 a instancias de Venezuela.