Con el objetivo máximo de lograr una mayor integración de las regiones y alcanzar acuerdos estratégicos comerciales, unos cuarenta jefes de Estado participarán hoy y mañana de la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe y de la Unión Europea (Celac-UE)
Bajo el lema "Apuntando Alto", Chile recibe a 61 jefes de Estado y de Gobierno, de los cuales más de cuarenta son primeros mandatarios en busca de afianzar relaciones y contactos comerciales que favorezcan el bienestar de los más de mil millones de personas a las que representan.
Hoy y mañana, los líderes de la Celac-UE continuarán el diálogo histórico entre ambas regiones, aunque por primera vez América Latina y el Caribe se presentan como un solo foro ante la UE fortaleciendo la simetría ante los socios europeos.
El lunes los jefes de Estado y de Gobierno de Celac tendrán su propia reunión cumbre que cerrará el año fundacional del mecanismo de integración, cuya presidencia pro témpore estuvo a cargo de Chile y pasará ahora a manos del mandatario cubano, Raúl Castro.
Según se informó desde el Gobierno chileno, en total son 61 países los que participarán de la Cumbre Celac-UE: 33 pertenecen a América Latina y el Caribe, y 28 a la Unión Europea, lo que la constituye en la mayor cita internacional que se haya desarrollado en Santiago de Chile.
En ella participarán más de 40 jefes de Estado, incluida la canciller Angela Merkel; el jefe de Gobierno de España, Mariano Rajoy; sus pares Dilma Rousseff y Enrique Peña Nieto, por Brasil y México, respectivamente.
Para hoy se espera la llegada de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien participará de la ceremonia de inauguración que se realizará al mediodía.
En busca de continuidad
Lanzada en diciembre de 2011 en Caracas a instancias de un Chávez ya enfermo de cáncer, la Celac es la culminación de un proceso de afirmación política de América Latina ante Estados Unidos, que comenzó en 1982 con el grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela), para buscar una solución negociada a los conflictos centroamericanos.
Cuba, plenamente reintegrada al ámbito regional mientras Washington insiste en aplicarle un embargo comercial que ya dura medio siglo, asumirá en la persona de su líder, Raúl Castro, la presidencia pro témpore de la Celac, el máximo reconocimiento diplomático regional que ha recibido hasta ahora.
"América Latina está viviendo un verdadero renacimiento, porque ha aprendido de sus errores", dijo el presidente chileno Sebastián Piñera, en un encuentro con la prensa extranjera.
Con una expansión estimada de un 3,6% para este año, la región vive uno de sus mejores momentos, aunque persisten sus desigualdades sociales
En ausencia de su máximo promotor, el futuro de la Celac es una incógnita. "Hay un gran signo de interrogación de que Celac pueda prosperar sin Chávez", comentó el analista internacional de la Universidad de Chile, Ricardo Israel.
"Celac no tiene infraestructura, lo que le quita poder, y sin la fuerza de su principal impulsor no se sabe hasta dónde puede llegar", agregó.
Los líderes de los 33 países de la Celac buscan, no obstante, que éste no sea otro vano intento de integración, en una región con diferencias políticas y de modelo económico.
"Nuestros esfuerzos de integración no han estado a la altura de lo que se requiere y se merece América Latina", reconoció Piñera.
Durante la última década, la elección, en varios países, de gobiernos de izquierda, con inflexiones diferentes: más moderada en Brasil, Argentina, Uruguay, El Salvador; más radical en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, dio un nuevo impulso a la creación de la Celac, pasando previamente por la formación de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur).
"La integración latinoamericana es la búsqueda del equilibrio a las tensiones que hay hoy en América Latina. El objetivo de Celac es dar un poco de orden a los distintos procesos de integración", dice Fernando Laiseca, especialista de integración regional de la Universidad Adolfo Ibáñez en relación al Mercosur.