12 de septiembre de 2013 - 01:51

Catalanes piden la autonomía con una cadena humana de 400 kilómetros

Participaron 1,6 millones de personas. Pasaron por el Camp Nou y la Sagrada Familia. Quieren separarse de España.

Una gran cadena humana de 400 kilómetros de extensión recorrió ayer de norte a sur la región de Cataluña, en una nueva demostración de fuerza de los independentistas para pedir al gobierno español la organización de un referéndum sobre la autodeterminación de la región.

La participación ha sido masiva con "cientos de miles de personas", según Carme Forcadell, presidenta de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), la asociación independentista promotora de la iniciativa, mientras que el conseller (ministro regional) de Interior catalán, Ramón Espalader, aseguraba que no ha sido "inferior a 1,6 millones de personas", la misma cifra que da la policía catalana.

Los participantes en la cadena unieron sus manos a las 17.14 horas locales exactas, en recuerdo del año 1714 cuando, tras la Guerra de Sucesión española, las tropas franco-castellanas tomaron Barcelona el 11 de setiembre acabando con la autonomía catalana.

Un grito de "¡independencia!" se elevó al mismo tiempo que se dieron la mano los participantes en la cadena, muchos de ellos envueltos en "esteladas", la bandera independentista a rayas amarillas y rojas con la estrella blanca sobre triángulo azul en un lado.

Otros vestían una camiseta amarilla con la inscripción "Vía Catalana hacia la Independencia", como es el caso de Mercé Juan Rodríguez, una educadora social de 54 años, que aseguró, en catalán e inglés, estar "un metro más cerca de la libertad".

Mercé participó en la cadena que recorrió 86 pueblos y ciudades de norte a sur de Cataluña e incluso tuvo un pequeño tramo en el sur de Francia y en la vecina región de la comunidad valenciana.

En su afán por llamar la atención del mundo, la cadena recorrió lugares tan emblemáticos como el estadio Camp Nou del Barça o el templo de la Sagrada Familia de Gaudí.

Para los organizadores de la cadena, el objetivo es claro: presionar al presidente regional, el nacionalista Artur Mas, para que organice como prometido un referéndum de autodeterminación en 2014.

El gobierno catalán está en conflicto abierto con el gobierno nacional presidido por Mariano Rajoy desde que éste rechazó hace un año su "pacto fiscal", que pedía una mayor autonomía presupuestaria para Cataluña.

En la mayor parte de España, el Estado central recauda los impuestos y después transfiere una parte a las regiones. El ejecutivo catalán se queja de aportar más de lo que recibe y afirma sufrir un déficit fiscal de 16.000 millones de euros anuales.

Antaño motor económico del país, Cataluña, que carga con una deuda colosal de más de 50.000 millones de euros, tuvo que pedir 9.073 millones de euros en enero al fondo de ayuda a las regiones creado por Madrid.

Según sondeos, el 49% de los catalanes apoyaría la independencia frente a un 36% en contra, aunque los partidarios de salir de España caerían al 41% si ello implicara salir de la U7E.

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