7 de mayo de 2015 - 00:00

Castro en Rusia para renovar la amistad con su viejo aliado

El presidente cubano viajó invitado para la celebración del 70º aniversario de la victoria rusa sobre Alemania. Hoy se reunirá con Putin.

El presidente cubano, Raúl Castro, se reunió ayer en Moscú con el primer ministro Dimitri Medvedev, en una visita que refleja el acercamiento de Cuba con Rusia, heredera de su antiguo aliado soviético.

Castro llegó ayer a la capital rusa, invitado a la conmemoración el 9 de mayo del fin de la Segunda Guerra Mundial y de la victoria de los soviéticos y aliados sobre la Alemania nazi.

El presidente cubano, que realiza su tercera visita oficial a Rusia, es el primero en llegar de los invitados del Kremlin a los actos con motivo del 70º aniversario de este triunfo.

Su viaje coincide con el del presidente de la Duma (Cámara baja del Parlamento), Sergei Narishkin, a La Habana. Castro celebrará además el 55 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas de la isla con Moscú.

El presidente cubano está acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, y por el titular de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Leopoldo Cintra, según la diplomacia cubana.

La entrevista de Castro con Medvedev tenía como objetivo conversar sobre las “perspectivas de acercamiento ruso-cubano”. El 9 de mayo “es una fecha muy importante y cuando nuestros amigos queridos nos visitan, nos parece muy bien”, declaró Medvedev.

Castro contó que nació “en el período en el que vuestro país venció” a Alemania. “No podía dejar de venir”, agregó.

El presidente cubano se entrevistará con su homólogo ruso Vladimir Putin mañana, para hablar de “política, intercambios comerciales, cooperación económica y de temas regionales e internacionales”, indicó un consejero del Kremlin, Iuri Ushakov.

Moscú y La Habana fueron estrechos aliados durante tres décadas antes de la caída de la Unión Soviética, en 1991. Las relaciones fueron relanzadas a fines de los años 2000.

El pasado verano boreal, Putin anuló el 90% de la gigantesca deuda contraída por Cuba ante Moscú durante la época soviética, de unos 31.000 millones de dólares. Ahora, Cuba solamente tiene que devolver 3.100 millones en diez años, una suma que será posteriormente reinvertida por Rusia en la economía cubana.

"Obtener más" de Moscú

Para algunos observadores, este gesto de Moscú fue interpretado como una voluntad de frenar el reciente acercamiento entre La Habana y Washington, que culminó en diciembre pasado con el histórico anuncio del presidente Barack Obama de trabajar en favor de un levantamiento del embargo de Estados Unidos contra Cuba.

Otros, como Viktor Kremeniuk, del Instituto EEUU-Canadá de Moscú, ven en ello una táctica de La Habana para “obtener más” de Rusia. “Estados Unidos y Rusia ya son adversarios por Ucrania, Georgia, Moldavia, Europa del Este.... y ahora Cuba. ¿Realmente necesitamos eso?”, se interroga el experto. “Al forzar a Rusia a rivalizar con Estados Unidos, Cuba intenta obtener más de las dos potencias”, explica.

Al fin del embargo económico y financiero de Washington “no amenaza las estrechas relaciones estratégicas” de Moscú con su antiguo aliado de la Guerra Fría, aseguró el ministro ruso de Exteriores Sergei Lavrov.

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