Preside una de las entidades del campo más importantes a nivel nacional, desde hace un poco más de un año. Carlos Iannizzotto, cooperativista y viticultor, asegura que es necesario generar cambios que den competitividad a las economías regionales para que puedan mejorar la cuenta final, que por ahora no cierra.
- ¿Cómo analiza el desarrollo de las economías regionales bajo la administración Macri?
-El tema de las economías regionales a nivel nacional está en un etapa de amesetamiento. Se repiten los temas, se sabe del “costo argentino”, de los reintegros a las exportaciones, de la necesidad de exportar producto y de toda la situación. Pero lamentablemente, el Fondagro, algo que habíamos considerado como una gran ayuda, para las economías regionales, todavía no arranca.
Era una buena herramienta para potenciar pero sigue estancada. Desde Coninagro consideramos que los funcionarios comprenden la temática y las necesidades pero a nivel de las políticas micro creo que a este gobierno le está faltando. Se han enfocado en sanear la inflación, algo que vemos muy bien, pero necesitamos que se vea a las economías regionales, que se segmente y analice la cadena de valor.
Necesitamos que la economías regionales tengan políticas que faciliten las exportaciones de productos para las pequeñas y medianas empresas. Está faltando esa mirada fina para tener políticas proactivas.
-¿Hay financiamiento para diferentes sectores rurales?
-Nosotros tuvimos una reunión con los directivos del Banco Nación y creemos que es una de las instituciones que está poniendo una mirada más fina sobre lo que necesitan las economías regionales. Por ejemplo, con la Línea 700, que se acerca mucho. Aun cuando la tasa de interés es alta, vemos que hay adecuación de la línea financiera al ciclo agrícola.
- ¿Cómo se debe trabajar entre el sector privado y el público?
-Creo que el sector privado, frente a esta situación de diálogo que propone el gobierno nacional y de buena predisposición, tiene que sumar ideas, para ir en forma conjunta con el gobierno de la provincia para plantear los problemas e instrumentar la medidas necesarias.
-¿Cuáles son las medidas que necesitan implementar?
-En el mercado interno necesitamos una baja de costos. Está anunciada una reforma impositiva y eso puede traer una alguna reforma laboral. Esto podría mejorar mucho nuestra situación si hay una cambio a favor de la producción, es decir, una reducción de los aportes patronales. Para ser concretos: el Estado ha puesto diálogo, ha puesto orden, pero no ha puesto su porción de eficiencia y de baja del gasto.
Siempre que eso no se produzca estamos en una situación muy complicada, porque sigue siendo un fuerte demandante de pesos en el mercado financiero y eso hace que se eleven las tasas. Necesitamos una política financiera diferente: reintegros que compensen un dólar que no es competitivo y aranceles que estén de acuerdo con otros países competidores.
- ¿Qué han propuesto?
-Creemos que no se puede pedir una devaluación. Lo que hay que hacer es profundizar los estudios de cada cadena, con su cuadro de situación comercial internacional y de ahí mejorar los reintegros para compensar la falta de competitividad del dólar. Esto mejora la competitividad, sin producir los efectos negativos de una devaluación.
-¿Hay mucha producción sin destino hoy en Argentina?
-Sí. Hay que ponerse a trabajar sobre la matriz productiva a nivel nacional, analizar cuáles son viables y cuáles no. Detrás de ello hay familias, ciudades y desarrollos rurales, que no se pueden dejar de lado y hay que buscar las alternativas productivas para salir de esto.
Hay un replanteo que hay que hacerse. Y no vemos esa mirada estratégica y estadista encaminada a buscar esas alternativas productivas que estén integradas a la cadena de valor.
Perfil de Carlos Iannizzotto
Es un productor vitivinícola cooperativo nacido en Mendoza, padre de familia, casado, diez hijos y 19 nietos. Es presidente de la entidad del campo Coninagro. Además de ello, es gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas de Mendoza y directivo en Fecovita.
Su profesión es abogado con vasta experiencia en mediación familiar. Se ha capacitado en las universidades de Cuyo, de Navarra -España- y del Aconcagua -Mendoza.