20 de abril de 2026 - 11:01

Cambia la marca de galletitas Tía Maruca: deja de producir en San Juan y tiene nuevo esquema ante la crisis

El proceso se da tras el cambio de manos de la planta, donde trabajan 300 personas.

La emblemática marca de galletitas Tía Maruca decidió dejar de fabricar en su principal planta de Albardón, en San Juan, y avanzar hacia un esquema de producción tercerizada.

El establecimiento, donde trabajan cerca de 300 personas, dejará de elaborar productos para la firma y pasará a operar como proveedor para otras compañías del sector, en un giro que marca un antes y un después en la historia industrial de la marca.

Según Clarín, la decisión se explica por una combinación de factores que vienen golpeando al negocio: caída del consumo interno, suba sostenida de costos en insumos clave como harina y azúcar, dificultades para acceder al financiamiento y presión impositiva. En ese contexto, la empresa optó por reducir costos y migrar hacia el sistema “a façón”, una modalidad extendida en la industria alimentaria que permite mantener la marca en el mercado sin sostener estructuras productivas propias.

Planta de Tía Maruca en San Juan
Planta de Tía Maruca en San Juan

Planta de Tía Maruca en San Juan

El proceso se da tras el cambio de manos de la planta, que había pertenecido a PepsiCo y fue adquirida recientemente por el empresario Juan Carlos Crovela, vinculado al negocio azucarero y harinero y con paso por el directorio de Georgalos.

Bajo esta nueva gestión se regularizaron deudas con los trabajadores, incluidos salarios y aguinaldos, y se estabilizó el frente laboral luego de meses de tensión.

Qué pasó realmente con la fábrica de Tía Maruca en San Juan

A diferencia de un cierre total, la planta de San Juan seguirá operativa y conservará su plantilla, aunque ya no producirá para Tía Maruca.

La marca, por su parte, continúa bajo el control de su fundador, Alejandro Ripani, quien avanzó con la estrategia de tercerización para sostener la viabilidad en un mercado cada vez más exigente.

La historia de la firma se remonta a Dilexis, creada en 1998, y a una tradición familiar que tiene su origen en la marca RC, fundada en 1972.

El deterioro financiero de la compañía no es reciente. En 2019 había ingresado en concurso preventivo por deudas cercanas a los 300 millones de pesos, y en octubre de 2025 cerró su planta en Chascomús (Buenos Aires) con despidos incluidos.

En 2024, el ingreso del grupo Argensun Foods, dueño de la marca Pipas, con el 50% del capital permitió ordenar las cuentas y homologar el concurso. Sin embargo, el contexto económico y la dinámica del consumo terminaron por empujar una transformación más profunda: la salida de la producción propia y el paso a un modelo más flexible, con menos estructura y mayor dependencia de terceros.

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