La economía brasileña, la principal de América Latina, creció apenas un 0,9% en 2012 pese a las medidas de estímulo económico del gobierno. Se trata de una cifra que constituye su peor desempeño en tres años y el menor entre las potencias emergentes.
El resultado del PBI, difundido el viernes por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, oficial), es el peor desde la crisis financiera de 2009, cuando retrocedió un 0,3%.
El gobierno brasileño comenzó el 2012 con una expectativa de crecimiento anual de 4,5%, pero fue reduciendo progresivamente las previsiones al igual que el mercado. Aun así, el desempeño del PBI fue inferior al 1% previsto por analistas financieros y el Banco Central.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, se declaró decepcionado y culpó a la crisis económica internacional.
Fue un "año de PBI más débil, abajo de nuestras expectativas", declaró Mantega. Pero Brasil tiene "condiciones de crecer en 2013 y 2014", de "seguir generando empleos y mejorando las condiciones de vida" de la población, aseguró.
El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, destacó por su lado la sólida demanda del mercado interno y "la reanudación de las inversiones en el cuarto trimestre" de 2012. "El ritmo de crecimiento en 2013 será bastante superior", vaticinó.
En 2010, la economía brasileña se recuperó de la crisis y creció un espectacular 7,5%, pero tuvo una desaceleración en 2011, cuando el PBI avanzó 2,7%.
Y en 2012, pese a tasas de interés en un mínimo histórico y quitas de impuestos decretadas por el gobierno para estimular la industria y el consumo y alentar las inversiones, Brasil creció menos que México (+3,9%) y Perú (+6,29%), Chile (+5,5%, según estimación del BC), Colombia (entre +3,3% y +3,9%, según estimación del BC) y Argentina (3,4% según el Indec).
"Obviamente, esta es una tasa de crecimiento muy débil para un gran mercado emergente como Brasil, con tanto potencial, y está por debajo de su potencial de crecimiento", dijo Irene Mia, directora regional para América Latina de la Economist Intelligence Unit (EIU).
Brasil es también el integrante del bloque BRICS con menor crecimiento en 2012: China creció un 7,8%, su menor nivel desde 1999, India un 5% -según estimaciones del gobierno-, Rusia 3,4% y Sudáfrica 2,5%.
La EIU prevé que Brasil crezca 3,5% en 2013 "siempre y cuando las inversiones apoyen" el resultado. El gobierno, en tanto, pronostica un alza de 4,5% en 2013.
Mia cree que en los próximos cinco años la economía brasileña será impulsada por los grandes eventos deportivos que el país organiza -la Copa del Mundo de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en Rio de Janeiro en 2016- así como por el ciclo electoral, con comicios presidenciales previstos para 2014.
"Pero nuestros pronósticos para el período entre 2013 y 2017 son más débiles que el resultado de 2004-10 (cuando el crecimiento del PBI fue en promedio de 4,5% por año)" a raíz de varios factores, "incluida una desaceleración en el crecimiento de la fuerza laboral y un mercado laboral más ajustado, una demanda china más débil y un crecimiento menor del crédito", dijo.
Para Paulo Skaf, presidente de la poderosa Federación de Industriales de San Pablo (Fiesp), el débil desempeño del PBI no se debe a la crisis internacional sino al "resultado de la pérdida de competitividad brasileña en los últimos dos años".
La industria, que representa casi un tercio del PBI de Brasil, tuvo en 2012 una contracción de 2,7%, su primer resultado negativo desde 2009.
Un reciente estudio de la Fiesp señala que los productos brasileños tienen un costo 34% mayor para el consumidor que el mismo producto importado.
"Ese costo adicional viene únicamente de las dificultades estructurales del país: el llamado "Costo Brasil". Con ese peso en la espalda y el real valorizado, es muy difícil competir", sostuvo el industrial. Y con menor perspectivas de ventas, hay menos inversiones en el país, acotó.
Skaf llamó al gobierno a aumentar la competitividad a través de "la reducción de costos en los puertos del país, el combate constante a la elevada carga tributaria, la burocracia elevada, las tasas aún entre las más altas del mundo, cambio inestable, infraestructura deficiente y al precio del gas".
En el cuarto trimestre del año pasado, el PBI brasileño registró un alza de 0,6% con relación al tercer trimestre, precisó el IBGE.