En un país en el que no arranca la economía, en particular la de las provincias y en el que el Gobierno nacional exige a los jubilados un esfuerzo extraordinario, veo con indignación que los únicos que no se ajustan son el gobierno nacional y en general el de todas las provincias.
Mientras los ciudadanos pagamos impuestos altísimos para financiar un Estado elefantiásico, en Mendoza el gobernador Cornejo se da el lujo de dar un bono de fin de año a los empleados públicos que, sin desmerecerlos, son los menos productivos y los que mejores sueldos tienen. Muy mal mensaje de la política para el resto de la ciudadanía, que soportamos la mayor carga.
Ricardo G. Milán
DNI 8.53.941