Durante los últimos seis años, bodega Zuccardi ha trabajado intensamente en el desarrollo de su área de investigación. Según destacaron desde la compañía, esto ha requerido de una gran inversión que incluye tres sectores para I+D, 21 piletas, bines de 1.000 litros, prensas e incorporación de enólogos y agrónomos juniors para poner en marcha las investigaciones.
“En el 2009 se creó el área de Investigación y Desarrollo y ha sido determinante en el camino recorrido en los últimos años. Empezamos a trabajar muy fuerte desde el viñedo y luego en bodega. Actualmente somos un equipo de cinco personas, el cual se triplica durante la vendimia”, comentó Sebastián Zuccardi, desde la bodega.
El empresario destacó que en el área de investigación se han llevado a cabo numerosos trabajos, como fue el caso del desarrollo de la vasija Zuccardi, construida completamente en concreto con un diseño único.
La sectorización de los viñedos, donde se han estudiado los diferentes tipos de suelo existentes en cada sector de viñedo y cómo trabajar en cada uno, la definición del momento oportuno de cosecha dependiendo del perfil de vino buscado, la definición de parámetros de equilibrio del viñedo y cada planta, el desarrollo de herramientas para controlar el riego y el diseño de la estrategia de distribución del agua para cada condición de viñedo, la co-fermentación de variedades, diferentes métodos de elaboración de vino comparando diferentes técnicas como delestage y pigeage, entre otras investigaciones.
“El estudio de suelo ha sido una herramienta fundamental para comprender la heterogeneidad normal de los suelos aluviales y aprender a interpretar el equilibrio del viñedo sobre ellos. Nos ha abierto un nuevo horizonte en la viticultura, que permite hacer un diseño del viñedo relacionando variedades, portainjertos, clones y riego de acuerdo a los distintos tipos de suelo. Además, nos ha permitido entender el ritmo de la maduración de los racimos en los viñedos, las necesidades diferenciales de riego y de manejo sobre uno y otro tipo de suelo”, destaca Sebastián Zuccardi.
Agregó además que “fundamentalmente, mediante la separación de las parcelas de acuerdo a los tipos de suelo que las componen, y a través de muchas micro vinificaciones, hemos logrado capturar la identidad que transmite cada variante del suelo al vino. Hemos logrado abrir el espectro de diversidad que podemos lograr en un solo viñedo y así producimos ahora varios vinos diferentes de una misma parcela, cada uno con una identidad única. Las diferencias que el suelo le transmite al vino son asombrosas”.