El Papa Benedicto XVI proclamó ayer santos a siete beatos en la Plaza San Pedro, destacando el "coraje heroico" de esos evangelizadores, en momentos en que la Iglesia Católica busca impulsar una nueva evangelización.
El Papa Benedicto XVI proclamó ayer santos a siete beatos en la Plaza San Pedro, destacando el "coraje heroico" de esos evangelizadores, en momentos en que la Iglesia Católica busca impulsar una nueva evangelización.
En su homilía en diferentes idiomas y ante unos 80.000 fieles, el Papa citó el ejemplo de cuatro santas -entre las cuales por primera vez una mujer amerindia, Kateri Tekakwitha- y tres santos que "vivieron consagrados a Dios y al servicio generoso de sus hermanos".
Bajo el sol, una multitud muy internacional de fieles se reunió ante la basílica adornada con grandes retratos en las tapicerías de los canonizados del día. El feliz auditorio de todas las edades agitaba banderas filipinas, italianas, bávaras, estadounidenses, españolas y francesas.
En este inicio de "Año de la fe" que el Papa inauguró el 11 de octubre, y cuando está en curso un sínodo de los obispos sobre la "Nueva Evangelización" en el Vaticano, las cuatro santas y tres santos son a la vez un símbolo de evangelización y de compromiso social.
Al menos 1.500 peregrinos canadienses, en su gran mayoría amerindios, asistieron a la canonización de Kateri Tekakwitha (1656-1680), conocida como "el Lirio de los Mohawks".
Otra figura célebre fue la Norteamericana de origen alemán Mariana Cope (1838-1919), un "ejemplo luminoso y enérgico" que estableció un sistema de cuidados para los leprosos en Hawai.
Junto a estas dos mujeres, también fueron canonizadas María del Carmelo Selles (1848-1911), española y fundadora de la Congregación Hermanas de la Inmaculada Concepción, así como la bávara Anna Schaffer (1882-1925).