Miles de hinchas de River que tenían entradas para la Superfinal de la Copa Libertadores no podrán ver en vivo la definición del torneo más importante del continente americano. La postergación del duelo definitorio con Boca y la posterior mudanza al estadio Santiago Bernabéu, en España, complicaron a los simpatizantes del Millonario, que, aunque la mayoría de ellos no participó de los incidentes, tendrán que conformarse con seguirlo por televisión, a miles de kilómetros de distancia, como si se tratar de la Champions League, o pagar miles de pesos para hacer el viaje.

