19 de julio de 2014 - 00:00

Avión: Obama señala a los pro rusos

El presidente norteamericano apuntó directamente contra los separatistas ucranianos, al tiempo que pidió a Moscú que controle a sus aliados. También recomendó a Europa mayores sanciones a Rusia por su papel en Ucrania, así como un pronto cese del fuego.

El presidente estadounidense Barack Obama orientó el viernes hacia los separatistas del este de Ucrania las sospechas del derribo de un avión de pasajeros y pidió a Moscú que controle a sus aliados.

Los primeros observadores internacionales llegaron al lugar del drama, donde los bomberos señalaron con palos y pañuelos blancos los lugares donde se encontraban los restos diseminados en varios km2 de las víctimas del avión de pasajeros de Malaysia Airlines, que se estrelló el jueves en el este de Ucrania.

El avión transportaba a 283 pasajeros y 15 tripulantes -incluidos 173 holandeses, 43 malayos, 28 australianos y 12 indonesios, según la aerolínea. Los equipos de rescate han recuperado hasta ahora los restos de 182 cuerpos.

“La evidencia indica que el avión fue derribado por un misil tierra-aire lanzado desde un área en Ucrania controlada por separatistas apoyados por Rusia”, indicó Obama, al referirse a la “tragedia atroz” de la víspera.

El mandatario agregó que el derribo del avión es un “llamado de atención” para Europa, que es reticente a imponer sanciones a Rusia por su papel en Ucrania.

También llamó al presidente ruso, Vladimir Putin, a usar su influencia sobre los separatistas pro rusos y a “tomar el camino hacia la paz”, subrayando que, de ser los responsables, éstos no habrían podido derribar un avión a unos 10.000 metros de altura sin entrenamiento y armas rusas.

En sus más extensos comentarios sobre la tragedia ocurrida el jueves, Obama homenajeó a quienes viajaban en el avión -entre ellos, dijo, había un estadounidense- que cubría la ruta Amsterdam-Kuala Lumpur.

“Sus muertes son un ultraje de incalificables proporciones”, afirmó, destacando que los muertos no tenían ninguna relación con el conflicto entre el gobierno pro-occidental de Kiev y los rebeldes apoyados por Moscú.

Cese del fuego

Obama llamó a un inmediato cese del fuego y advirtió a las fuerzas separatistas que no deben tratar de ocultar las pruebas del episodio.
"Nadie puede negar la verdad revelada por las horrorosas imágenes que todos vimos, y los ojos del mundo están en el este de Ucrania, nos aseguraremos de que la verdad salga a luz", dijo el mandatario desde la Casa Blanca.

Momentos antes de la alocución de Obama, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora estadounidense, Samanta Power, había formulado el mismo tipo de acusaciones contra rebeldes, al mencionar el disparo de un misil ruso Buk de tipo SA-11.
Añadió que "se habían localizado a separatistas" el jueves por la mañana en posesión de este tipo de sistema de defensa antiaéreo cerca del lugar donde cayó el avión malasio.

"Dada la complejidad del sistema SA-11, es poco probable que los separatistas puedan servirse de él de forma eficaz sin personal calificado". Por lo tanto, añadió, "no podemos excluir la posibilidad de una ayuda técnica por parte del personal ruso".
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió por su parte "una investigación independiente e internacional completa sobre el incidente" en una declaración unánime al inicio de la reunión.

Esta investigación todavía no ha empezado del todo, pese a la llegada al lugar de los hechos de una treintena de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y de cuatro representantes de la agencia de aviación ucraniana.

Recuperación de los cuerpos

Después de un breve diálogo, un grupo de insurgentes pro rusos dejó a los inspectores acceder a parte del lugar donde cayó el avión.
"No somos un equipo de investigadores. Estamos aquí para verificar si el perímetro es seguro y si (los restos de) las víctimas son tratados de la forma más humana posible", dijo a los rebeldes Alexander Hug, uno de los responsables del equipo del OSCE presente desde hace tiempo en Ucrania para observar el conflicto en el este del país.

El portavoz del grupo, Michael Bociurkiw, preguntado sobre la limitación de sus desplazamientos impuesta por los insurgentes dijo que “no quería mostrarse frustrado, sino considerar esto como un principio”.

La visita de la delegación de la OSCE duró unas dos horas. El grupo puso rumbo de nuevo hacia Donestk y anunció que volverá a Grabove al día siguiente.

Interpol anunció el envío de expertos para ayudar en la identificación de las víctimas y Washington prometió el envío de investigadores del FBI y de la oficina nacional para la seguridad en el transporte (NTSB por sus siglas en inglés).

Si la investigación llega a identificar con certeza a los autores del disparo -rebeldes pro rusos, fuerzas ucranianas o ejército ruso-, ello tendrá un decisivo impacto en el conflicto que asola Ucrania desde hace tres meses y opone a Kiev con los separatistas pro rusos apoyados por Moscú.

Las operaciones para recuperar los cuerpos podrían dilatarse debido en parte a problemas técnicos -no habría suficientes cámaras frías en Donetsk para los restos- y sobre todo debido a la necesidad de coordinación de las labores entre rebeldes y las fuerzas ucranianas que siguen luchando.

El viernes los disparos mataron de hecho a 20 civiles en Lugansk, según anunció la administración regional. Estos disparos alcanzaron todos los barrios de la ciudad, incluido el centro, añadió, sin mencionar su origen.

Socorristas que trabajan en el lugar de la tragedia indicaron el hallazgo de una de las cajas negras, aunque esto probablemente no ayude a determinar el origen del misil.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) recomendó ayer, por su parte, evitar sobrevolar el este de Ucrania y de Crimea.

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