Un grupo de 16 estudiantes de maestría de la Universidad de Clemson, en Estados Unidos, desarrolló un prototipo de vehículo eléctrico que busca producir más energía de la que necesita para sus desplazamientos habituales. El proyecto, realizado durante dos años, dio como resultado el Deep Orange 17, bautizado como "Luminetta".
El vehículo fue desarrollado con la colaboración de la división de investigación y desarrollo de BMW y plantea una idea poco habitual: aprovechar el tiempo que un automóvil permanece estacionado para captar energía solar. El objetivo es reducir la dependencia de los sistemas tradicionales de carga.
La innovación no plantea un reemplazo inmediato para los autos eléctricos convencionales.
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Más de 1700 células solares para aprovechar el tiempo estacionado
- El Deep Orange 17 fue diseñado como un cupé eléctrico de dos puertas y cuenta con más de 1700 células fotovoltaicas integradas en su carrocería. La energía captada alimenta de manera continua el sistema de almacenamiento del vehículo.
- La propuesta parte de una situación habitual: un automóvil permanece estacionado durante muchas horas cada día. En lugar de considerar ese tiempo como improductivo, los estudiantes buscaron convertir la exposición al sol en una fuente adicional de energía.
- Para comprobar el comportamiento del sistema, el equipo realizó simulaciones con diferentes condiciones meteorológicas y de iluminación. Las ciudades elegidas fueron Greenville, Frankfurt, Madrid y Bombay, lo que permitió comparar escenarios muy diferentes.
En una simulación de un recorrido diario de 20 km, el prototipo consiguió generar suficiente energía solar excedente como para sumar un promedio de 50 km de autonomía diaria en las cuatro ciudades analizadas. Estos resultados corresponden al escenario simulado del proyecto y no significan que cualquier vehículo eléctrico pueda conseguir ese rendimiento en condiciones reales.
El proyecto muestra hasta dónde puede llegar la combinación entre energía solar, reducción de peso, aerodinámica y gestión electrónica.
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Un vehículo de apenas 550 kg inspirado en un pez
La eficiencia energética no depende únicamente de los paneles solares. Para reducir el consumo, el equipo también trabajó sobre el peso y la aerodinámica del automóvil.
- El Deep Orange 17 pesa 550 kg, una cifra muy inferior a la de muchos vehículos eléctricos de producción de dimensiones similares. Para conseguirlo, los estudiantes recurrieron a una estructura multimaterial que combina acero de alta resistencia, aluminio, fibra de carbono y conexiones metálicas fabricadas mediante impresión 3D.
- El diseño exterior toma como referencia al pez cofre, cuya forma sirvió como inspiración biomimética para reducir la resistencia al avance sin sacrificar demasiado espacio en el habitáculo.
- El prototipo también incorpora frenado regenerativo, vectorización del par motor y un sistema electrónico de gestión del tren motriz. En el interior, el tablero incluye telemetría en tiempo real y compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto.
La colaboración entre la Universidad de Clemson y BMW permitió a los estudiantes trabajar sobre un vehículo experimental que busca aprovechar una fuente de energía disponible durante buena parte del día: la luz solar.