Líderes políticos y religiosos de todo el mundo continuaron ayer con las felicitaciones al argentino Jorge Bergoglio, elegido como el nuevo papa Francisco, y manifestaron sus expectativas sobre el futuro de la relación con el Vaticano. Asimismo, los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; de México, Enrique Peña Nieto y de Chile, Sebastián Piñera, ya confirmaron que asistirán a la ceremonia de asunción del próximo martes en la Santa Sede.
Desde China, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, deseó que bajo el liderazgo de Francisco "el Vaticano pueda acercarse" a su país, así como el presidente ruso Vladimir Putin auguró una relación "constructiva" con la Santa Sede.
El presidente de Israel, Shimon Peres, invitó al nuevo Papa a visitar su país y le pidió que haga "crecer en contenido y profundidad" las relaciones entre el Vaticano y los judíos.
La Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que agrupa a 57 países de esa religión, abogó para que "las relaciones" entre musulmanes y cristianos "vuelvan a ser cordiales", tras la designación nuevo Papa y renovó su llamado a una "reconciliación histórica".
En el plano religioso, el Dalai Lama Yeshe Tenzin Gyatso, líder espiritual de los tibetanos, manifestó un "sentimiento de alegría" por la elección de Bergoglio.