El mercado del piso de madera sólido o “parquet” se remonta a más de 100 años de antigüedad. Las maderas qué más se usaban era roble americano, caoba y encina.
El mercado del piso de madera sólido o “parquet” se remonta a más de 100 años de antigüedad. Las maderas qué más se usaban era roble americano, caoba y encina.
Estos pisos sólidos se instalaban fijando las palmetas o tablas de madera a un envigado de madera, aunque posteriormente se utilizó un sistema de instalación sobre hormigón, en el que se fijaba la madera con grampas metálicas. Luego se realizaba en obra el pulido del piso y su encerado. Para vitrificarlo, el proceso se realizaba generalmente un año después de su instalación.

El mercado de estos pisos sólidos de madera tuvo su peak en los años 60 y 70. Desde hace unos 10 años ya muestra una tendencia a la baja. Esta evolución se ha producido por varios factores, entre ellos:


Finalmente, los pisos sólidos de madera han perdido posición frente a los pisos de ingeniería por privilegiar un uso “más ecológico” de la madera. Se trata de usar la menor cantidad de madera por cada sistema, de manera de contribuir con una tala y un uso más sustentable del bosque y sus especies nativas.
Sus modelos solo ocupan hasta un 3.6 mm de espesor de maderas nobles (nogal, roble, jatoba); maderas que tienen un proceso de crecimiento más lento. Para el plywood, en cambio, se utilizan maderas de rápido crecimiento o HDF. Gracias a esto, los pisos de ingeniería pueden entrar en categoría Leed.

La instalación flotante es bastante más rápida, limpia y de menor costo que la instalación directa sobre la superficie, permitiendo incluso la incorporación de aislantes acústicos (que reducen ruidos aéreos y de impacto) y existen algunos sistemas europeos que vienen con el sistema de instalación uniclic.
Este sistema une las palmetas, una junto a la otra, ensamblándolas entre sí, sin necesidad de encolar o poner adhesivo entre ellas o en la superficie.

Fuente: Plataforma Arquitectura