Injusta derrota del conjunto mendocino en la Bombonera porque desde el minuto 20 del primer tiempo hizo méritos suficientes para empatarlo parcialmente pero se encontraron con Esteban Andrada que atajó cada ataque del rival en un estadio que se colmó para apoyar a los jugadores y a este nuevo cuerpo técnico encabezado por Gustavo Alfaro.
La tarde del sanmartiniano fue perfecta. El partido fue abierto desde que arrancó y de mucha transición en la mitad de la cancha hizo que como Boca podría haber convertido, el Tomba también tuvo muchas chances para, por lo menos, llevarse un punto pero no pudo romper con la seguridad de Andrada que se quedó con varias situaciones claras del conjunto de Marcelo Gómez.
Seguramente los futbolistas del equipo de nuestra provincia estarán recordando cada una de las pelotas que atajó el arquero que arrancó su carrera en el Atlético Club San Martín y que se lo ve confiado como si estuviera jugando con sus amigos del barrios Primavera en el departamento del este. Con sus botines blancos y el verte de sus vestimenta (medias, pantalón y buzo) la imagen no pasó desapercibida en toda la tarde.
Los hinchas del Xeneizes aplaudieron cada contacto suyo con la redonda. Nadie pudo contra él y eso que le llegaron mucho. Si no hubiese sido por el penal de Cobos a Tevez, con el gol de Benedetto, el resultado podría haber tenido otro final. Sin dudas que la posición adelantada que le cobraron al Morro García en el minuto 40 del segundo tiempo le hubiese dado al Tomba la posibilidad de rescatar un punto. Es asistente Rossetti levantó la bandera y perjudicó a la visita.
Godoy Cruz viene de caer con River -compromiso en el que no le salió nada- y de perder con Boca en la Bombonera (en este le faltó contundencia porque mejoró mucho de la imagen que mostró en el Malvinas Argentinas). Gómez tiene el crédito abierto y el enfrentar al campeón de América como al subcampeón -aunque sólo 5 jugadores se repitieron de la final en Madrid- no era lo más conveniente y deseado.
Andrada fue el responsable absoluto del desarrollo del juego. Esta cada vez con más confianza y cada partido se lo ve mejor. Ayer en la Bombonera hizo todo bien.
En la Argentina todos pensamos que es muy simple jugar al fútbol bien. Llevar la pelota, tener decisión correcta y pensar en el desarrollo del partido para desarrollar el juego no es algo que pueda hacer cualquiera. Si a eso le agregamos el atajar, imagínese lo difícil que es. El golazo de Zárate liquidó el juego y terminó con las posibilidades de un empate.
El futuro de la Superliga esta abierto. Defensa y Justicia le mete presión a Racing. Varios clubes se ilusionan con meterse en a pelea por el torneo que terminará en Mayo. Dudo que se le escape a la academia pero sabemos todos que los partidos son todos complicados. La Superliga es competitiva y en la que nadie te regala nada. Todos quieren ganarle al puntero y todos quieren meterse en la historia grande. Esa en la que sólo uno pondrá su nombre en la base de la copa. Todo se irá definiendo con el correr de las jornadas. Pasó la 17 y cada vez falta menos.