El flamante presidente de Boca, Jorge Amor Ameal, sorprendió a este jueves a los periodistas con documentación que repartió sobre un "hackeo" que sufrió el club y que provocó un faltante de unos 500 mil euros en las arcas de la institución. Pero esta noticia no es nueva porque en mayo pasado la gestión anterior encabezada por Daniel Angelici llevó el caso a la Justicia Federal.
Se trata de un supuesto delito informático que provocó el desvío del pago de una de las cuotas del 1,3 millón de euros que debía recibir Boca por los derechos de formación de Leandro Paredes luego de la transferencia entre el Zenit de San Petersburgo y el París Saint Germain.
El monto que nunca llegó a destino y que Ameal puso otra vez en boca de todos es de poco más de 519.750,99 euros -la siguiente cuota de 259.875,50 euros debió depositarse en agosto pasado y la última, de 519,750,99 euros, entrará en agosto de 2020-.
En principio se pensó que se trataba de una demora de pago por parte del club parisino. Luego, tras pasar los días, Boca reclamó el impago. Y después charlas entre abogados de ambos clubes llegaron a la conclusión que, efectivamente, PSG había hecho la transferencia. Fue entonces cuando Boca descubrió que el dinero había sido enviado a una cuenta bancaria de una empresa fantasma, llamada OM IT Solution SA de CV, radicada en México.
Según se explicó en una publicación en Clarín, los piratas informáticos habrían entrado en sus cuentas y, una vez que consiguieron la información necesaria, habrían logrado confundir a los administrativos de la institución parisina con direcciones de correo electrónico apócrifas, en las que hay pequeñas variaciones en los dominios para así desviar la transferencia a la cuenta de un tercero. Se trata de una práctica habitual en este tipo de delitos.
La denuncia recayó en el juzgado de Ariel Lijo y comenzó a ser investigada por el fiscal Federico Delgado. La pericias informáticas para tratar de detectar desde dónde ingresaron los hackers se realizan en ambos clubes.