Brillante, elegante, segura de sí y ambiciosa: Paula Broadwell parecía tenerlo todo hasta que su relación adúltera con el director de la CIA, David Petraeus, provocó el escándalo y la renuncia del héroe de la guerra en Irak.
Brillante, elegante, segura de sí y ambiciosa: Paula Broadwell parecía tenerlo todo hasta que su relación adúltera con el director de la CIA, David Petraeus, provocó el escándalo y la renuncia del héroe de la guerra en Irak.
Esta mujer alta y delgada de 40 años y currículum impecable, casada con un radiólogo y madre de dos hijos, es una exmayor del ejército estadounidense, graduada de Harvard y de la Academia Militar de West Point y convertida en experta en la lucha contra el terrorismo.
Fue al escribir la biografía del Petraeus, uno de los generales estadounidenses más prestigiosos de la historia reciente, que se involucró en un romance que terminaría causando la caída del encumbrado militar y manchando su propia reputación.
Tras conocerse el romance, muchos se preguntan cuál era la verdadera naturaleza de su relación con Petraeus. ¿Por qué Broadwell le envió correos electrónicos amenazantes a una segunda mujer, a quien habría visto como una rival potencial, según los medios de comunicación estadounidenses? “Pasión. Intensidad. Perspicacia. Tres palabras sencillas que reflejan sólo parcialmente la complejidad de Paula Kranz, graduada en 1991”, escribió un antiguo compañero de Broadwell en la escuela secundaria en Bismarck (Dakota del Norte, norte) en el sitio web de la institución.