Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ratificaron que terminó ayer la tregua unilateral que declararon hace dos meses, al comenzar el diálogo con el gobierno de Colombia, pero volvieron a pedir a las autoridades que estudien "la posibilidad de analizar un cese bilateral de fuegos y hostilidades" mientras duren las negociaciones en busca de un acuerdo de paz.
"Con dolor en el corazón debemos admitir que vuelve la etapa de los partes militares de guerra que nadie quiere en este país", afirmó ante los periodistas acreditados en La Habana el jefe del equipo negociador de las FARC y número dos de la organización, Luciano Marín, alias Iván Márquez.
El líder guerrillero dijo al llegar al Palacio de Convenciones de La Habana, sede del diálogo, que quería aprovechar la ocasión, "una vez más, para pedirle al gobierno de Colombia que estudie la posibilidad de analizar un cese bilateral de fuegos y hostilidades para rodear con un ambiente tranquilo estas conversaciones de paz".
El 19 de noviembre de 2012, día en que comenzaron en La Habana las conversaciones, las FARC anunciaron un "alto el fuego" unilateral con vigencia entre el 20 de noviembre y ayer, como gesto de buena voluntad para facilitar el diálogo y a pesar de que el gobierno rechazó explícitamente la posibilidad de adoptar una medida similar.
La decisión de no prorrogar la tregua ya había sido adelantada en varias ocasiones en los últimos días por Márquez.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos reconoció ayer que las FARC "han cumplido con excepciones" la tregua y advirtió que las fuerzas públicas están preparadas para responder eventuales nuevos ataques de la organización guerrillera.