24 de diciembre de 2016 - 00:00

Alfred-Alexandre Bonnie: “Creo mucho en los vinos argentinos, más aún en los del Valle de Uco”

El dueño de bodega DiamAndes cuenta su experiencia tras 11 años de inversión.

En 2005 Alfred-Alexandre Bonnie desembarcó en Mendoza de la mano de Michel Rolland para desarrollar su propia bodega en el proyecto de  Clos de los Siete en el Valle de  Uco.

El inversor belga, que ya tenía dos Chateaux en Francia, se decidió por Mendoza gracias a la propuesta del reconocido winemaker francés.

-Llevan 11 años en Argentina, ¿cómo fue invertir en este país?

-Cuando vinimos aquí, teníamos muchas esperanzas, habíamos visto el lugar y la posibilidad. Y nos pareció que era un lugar fantástico. Invertimos bastante, con mucha fe en lo que hacíamos. Y después de 11 años tengo que decir, que ya está casi toda la familia acá.

Nosotros estamos muy contentos con lo que estamos haciendo. El lugar donde estamos es realmente fantástico para hacer vinos de gran calidad y es eso que queremos hacer.

Estamos enfocados más en la calidad que en la cantidad. No queremos hacer millones de botellas, pero queremos que lo que salga de aquí sea muy bueno.

-En poco más de una década Argentina tuvo muchos cambios en materia económica. ¿Cómo fue trabajar en esa inestabilidad?

-Al principio no sabíamos cómo hacer. Fue difícil mandar dinero para acá. Tuvimos muchos problemas con el Banco Central, con las regulaciones o con reglas que no entendíamos. Pero pasó. La bodega se construyó, los tratos fueron hechos y ya estamos acostumbrados.

Ahora hay un nuevo gobierno que parece más interesado en las inversiones de gente de países extranjeros.

-¿Pensaron en irse del país?

-No, eso nunca. Queremos mucho a este país y su gente. Las políticas, sabemos cómo son: en Francia tenemos gobiernos que cambian cada 4 o 5 años. Estamos acostumbrados a situaciones que no siempre son muy favorables a los empresarios.

Es la vida y tenemos que trabajar con esto. Si nos pasó que en un momento pensamos en invertir un poco más y no lo hicimos, porque el escenario no estaba dado para hacer. Ahora si las cosas van cambiando a lo mejor si invertimos más.

-¿Qué objetivos tienen a  largo plazo con DiamAndes?

-Nosotros acabamos de plantar 20 hectáreas más. Y para desarrollar la marca de DiamAndes, estamos invirtiendo en otros países como Estados Unidos y Canadá, incluso vendemos en Francia.

Creemos en la calidad de lo que hacemos aquí y  que se puede competir en el mundo entero.

-¿Qué potencial le ve al vino argentino en el extranjero?

-El potencial del vino argentino tiene un gran potencial a futuro. Si el Estado nos ayuda un poco, como se hace en Chile, creo que el potencial del vino argentino es exponencial.

Va a ser uno de los países, que en los próximos 10 a 20 años, que será uno de los grandes en vino de calidad. De momento, está más centrado en la cantidad y precios baratos. Esto va a cambiar de a poco, si hacemos nuestro trabajo.

-¿Tienen pensado abrir una bodega en otra parte del mundo?

-No. Para mí Argentina tiene futuro. Creo mucho en los vinos argentinos, y más aún en los del Valle de Uco.

Perfil

Alfred-Alexandre Bonnie

Alfred-Alexandre estudió Economía en su Bélgica natal y se dedicó a la publicidad en la agencia estadounidense McCann Erickson. Vivió en Nueva York, Detroit y Atlanta y luego fue trasladado a Argentina para hacerse cargo de las cuentas de Coca-Cola y General Motors.

De regreso en Europa, fue manager y presidente de diferente empresas líderes antes de crear su propia empresa dedicada a productos de limpieza masivos.

En 1996 adquirieron el Château Malartic-Lagravière, un Grand Cru Classé de Graves. En 2005, compró Château Gazin Rocquencourt, 28 hectáreas en Pessac-Léognan AOC situadas al lado de Malartic-Lagravière.

Y además realizaron su desembarco en Argentina con Bodega DiamAndes dentro del proyecto de Michel Rolland Clos de los Siete en  el Valle de Uco.

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