Moody’s redujo en dos peldaños la nota crediticia de la séptima economía mundial, golpeada por una profunda crisis económica y política, a Ba2 desde Baa3, y la colocó en perspectiva negativa, lo que implica que podría haber nuevos cortes.
Moody’s redujo en dos peldaños la nota crediticia de la séptima economía mundial, golpeada por una profunda crisis económica y política, a Ba2 desde Baa3, y la colocó en perspectiva negativa, lo que implica que podría haber nuevos cortes.
La rebaja era esperada por el mercado. Standard & Poor's y Fitch retiraron a Brasil el preciado grado de inversión el año pasado, dejándolo en un estado de gran vulnerabilidad porque los grandes fondos de capital no pueden invertir en países cuya deuda soberana es considerada especulativa por dos o más agencias.
Moody's justificó la medida en las “perspectivas de un mayor deterioro en las métricas de la deuda en un ambiente de bajo crecimiento, donde probablemente la deuda pública supere el 80% del PBI en los próximos tres años”.
La agencia también cita en un comunicado el desafiante escenario político en el país, que al igual que durante todo el 2015 dificulta la aplicación de reformas y el ordenamiento fiscal en una economía que según analistas de mercado retrocedió un 3,8% en 2015.
El gobierno espera una contracción de la economía de 2,9% en 2016, mientras proyecciones privadas pronostican una caída de 3,4%. De confirmarse esos pronósticos, Brasil viviría su primer bienio recesivo desde 1930-31.
“La rebaja a Ba2 pretende capturar el deterioro actual, mientras que el panorama negativo contempla los riesgos de un mayor deterioro en el perfil crediticio de Brasil, producto de choques macroeconómicos, una mayor disfuncionalidad política o la necesidad de sostener entidades públicas”, añadió Moody’s.
