Un reporte reciente de Rabobank International indica que Japón se ubica como uno de los mercados de importación de vinos más valiosos.
Un reporte reciente de Rabobank International indica que Japón se ubica como uno de los mercados de importación de vinos más valiosos.
“Considerado durante mucho tiempo dominio de los productores del Viejo Mundo, el mercado del vino japonés ha madurado considerablemente, emergiendo como un destino cada vez más abierto a la exploración de lo que el mundo del vino tiene para ofrecer”, indican.
Según datos del Observatorio, Argentina ha tenido un comportamiento errático en sus envíos a ese país, que en 2014 significaron ingresos por 15,4 millones de dólares, frente a los 15,1 millones de dólares de 2013. No obstante, en volumen el mercado viene en caída desde 2013, pasando de 5,4 millones de litros a 5,1 millones de litros en 2014.
El reporte de la Rabobank destaca que, en varios aspectos, el mercado de vinos japonés tiene más similitudes con los tradicionales occidentales que con un mercado emergente en desarrollo.
Muchas de las tendencias que se observan en los países tradicionales también se detectan en Japón, incluyendo la participación cada vez más prominente del canal almacén en el off trade, la premiumización, y el rol cada vez más protagónico de los jóvenes en marcar tendencias para el consumo de vinos.
“Resulta cada vez más claro que el vino ha dejado de ser una novedad, pasando a formar parte de la cultura de la sociedad japonesa. Si bien el crecimiento del consumo en el hogar sigue siendo superado por el consumo fuera del hogar, el comercio minorista de comestibles está aumentando su oferta de vino al tiempo que utiliza métodos más sofisticados de comercialización del mismo”, estima el informe.
Con el aumento gradual del consumo en los hogares en Japón y con una economía que sigue teniendo dificultades para crecer, los consumidores son sensibles a los precios. Esto ha sido aprovechado por la industria vitivinícola chilena, que ha sabido penetrar en los segmentos de bajos precios, con fuerte impacto tanto en los consumidores como en los comercios.
En un corto período, las importaciones japonesas de vinos chilenos han aumentado considerablemente, pasando de representar en el año 2007 el 7,5% del total de vinos importados a representar el 25% el año pasado (2014).
Dicho impulso se ha visto favorecido por el recorte en los impuestos a la importación producto del acuerdo económico firmado por Chile y Japón en el año 2007, lo que ha convertido a Chile en el principal país proveedor de vinos del Nuevo Mundo, destaca el reporte.
El informe de Rabobank indica que el acuerdo de libre comercio entre Australia y Japón, que entra en vigor este año, abre las posibilidades para que otros países del Nuevo Mundo consigan concesiones similares.