Después de que los empleados denunciaran esta semana que la empresa Alco les había impedido ingresar a la planta de Tupungato, ayer ambas partes labraron un acta acuerdo. Por la misma, la firma se comprometió a pagar lo adeudado y asegurar el total del sueldo de los trabajadores mientras permanecen suspendidos.
La disputa comenzó cuando desde la firma dijeron a los empleados estables que los suspenderían por 10 días. Los empleados se negaron y al otro día no pudieron ingresar.
Los empleados de la planta Tupungato seguirán suspendidos, mientras que la firma anunció que pretende recuperar la actividad en la de Tunuyán, cuando reciba la partida de ayuda de la Nación.