Actualizar el Acuerdo Vitivinícola Mendoza-San Juan

Después de 21 años se constituye la Comisión Bicameral de Seguimiento del Acuerdo entre las dos provincias. Pasaron más de dos décadas y este acuerdo, que fue dirigido bajo la responsabilidad del Fondo Vitivinícola de Mendoza, con los gobiernos de turno, nunca fue debatido ni controlado como lo establece el artículo 2º de la Ley 6.216 del año 1994.

Bastó que tres legisladores mendocinos anunciaran la necesidad de actualizar la mencionada norma legal y conformaran esta comisión, para que inmediatamente, distintos dirigentes del sector y autoridades del Fondo Vitivinícola de Mendoza (FVM), responsables del acuerdo interprovincial, comenzaran a realizar un lobby bodeguero para desacreditar a tales legisladores y a otros actores vitivinícolas, desvirtuando sus claras y necesarias intenciones.

De la mera lectura de las sucesivas publicaciones que realizan, queda en evidencia que estos mismos dirigentes no quieren reconocer: a) los continuos y reiterados fracasos en su accionar, reflejados en el estado de la vitivinicultura actual; b) las continuas y nuevas resoluciones del FVM, que desvirtúan el acuerdo Mendoza-San Juan; c) las ventas millonarias de créditos fiscales compensatorios (cupos de mostos) en mercados paralelos; d)la pésima y tendenciosa información de existencias vínicas; e) los precios viles y largas operaciones en que se pagan los vinos; f) la gravísima situación económica de un mayoritario sector de la vitivinicultura; g) las claras y manifiestas irregularidades en la aplicación de la Ley 6.216; h) la responsabilidad de no acordar la diversificación con la provincia de San Juan.

Esta negativa a aceptar la realidad de las condiciones enumeradas hace que levanten con malas intenciones alarmas mentirosas e inexistentes, refieran escenarios dantescos, y expresiones que rechazo y creo necesario aclarar:

1- Nunca se mencionó la necesidad de derogar la Ley 6.216. "Acuerdo Mendoza-San Juan.

2- Sí creemos necesario analizar, rediscutir y determinar en un ámbito público, participativo, con seriedad y amplitud, una actualización de la Ley 6.216.

3- Nunca se tuvo la intención, ni se mencionó la posibilidad de reestablecer mecanismos perimidos como prorrateo, desnaturalizaciones, bloqueos, etc., que no tuvieron efectos positivos.

4- Sí se tiene la intención de estudiar las resoluciones del FVM que motivaron el incumplimiento de Mendoza con los porcentajes de diversificación a mosto en los últimos 15 años, también saber quiénes se beneficiaron por esto y, fundamentalmente, los motivos de no llegar a un acuerdo y establecer con la Provincia de San Juan políticas de Estado para beneficiar a todo el sector vitivinícola.

Señores del Fondo Vitivinícola de Mendoza, no hay que temerle al control, a la discusión, al debate, a la participación, siempre que las determinaciones que tomaron se hayan realizado conforme a la ley, con buenas intenciones, buscando en cada una de ellas el bien general de la vitivinicultura, obviando privilegios o beneficios para unos pocos bodegueros. Señores, son un cuerpo colegiado, cuyas decisiones afectan a miles de productores, trabajadores, así como al desarrollo y al crecimiento de muchos Departamentos.

La vitivinicultura mendocina no posee propietarios, y menos un patrón que la dirija.

Me parece innecesario desacreditar abiertamente a legisladores y distintos dirigentes de entidades vitivinícolas, como lo vienen realizando sistemática y públicamente.

El grave problema que tiene la vitivinicultura, desde mi punto de vista, no se arregla ni a las piñas, ni agraviando a aquellos que tienen concretas intenciones y cumplen lo que determina la ley. Se arregla con una máxima dedicación, respeto por los que piensan diferente y con una sana discusión de la problemática de la producción, industrialización y comercialización.

Estamos a vuestra disposición para trabajar y gestionar juntos sobre temas vitales como, la actualización de la Ley 6.216, el control urgente de la Lobesia botrana, la edulcoración con mosto en bebidas analcohólicas, el impulso de la diversificación, las emergencias del sector, etc.

Se ha conformado la Comisión Bicameral de Seguimiento del acuerdo Mendoza-San Juan, el que este año no se concretó, hemos tenido la peor cosecha de los últimos 50 años, estamos jaqueados por una enfermedad que implica invertir importantes sumas de dinero para su control, tenemos a los pequeños y medianos productores vitivinícolas en crisis financieras terminales.

Señores del Fondo Vitivinícola: la discusión es otra, a trabajar en lo imprescindible, por un crecimiento íntegro de nuestra vitivinicultura.

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