24 de agosto de 2013 - 21:21

Se acerca a su final el juicio por corrupción que conmueve a China

Por primera vez, el ex líder comunista Xilai reconoció "errores" en el manejo de fondos públicos y en la investigación de un crimen.

El dirigente chino Bo Xilai asumió ayer por primera vez desde el comienzo de su juicio parte de responsabilidad en un caso de malversación de dinero público y reconoció que cometió errores en la investigación del asesinato de un empresario británico a manos de su esposa.

"Siento que debo asumir cierta responsabilidad en el hecho de que este dinero" (unos 5 millones de yuanes, equivalente a 612.000 euros) llegara a la cuenta bancaria de Gu Kailai" (su esposa), declaró el ex alto cargo al tribunal de Jinan (este) en el tercer día de proceso.

El dinero estaba en un principio destinado a un proyecto de construcción en la ciudad de Dalian (noreste), donde Bo era alcalde.

"Fui demasiado negligente, eran fondos estatales", añadió Bo, según las transcripciones del juicio facilitadas por el tribunal ante el que comparece desde el jueves.

Bo, quien negó tajantemente los hechos imputados desde el comienzo del juicio, reconoce así por primera vez ante el tribunal una parte de responsabilidad en uno de ellos.

No obstante, el ex dirigente de las metrópolis de Dalian (noreste) y Chongqing (suroeste) negó "haber querido malversar estos fondos" públicos y replicó a uno de los principales testigos.

Wang Zhengguang, responsable de la oficina de urbanismo de la ciudad de Dalian (noreste) cuando Bo era alcalde, declaró al tribunal haber estado en contacto con el dirigente y su esposa para ofrecerles este dinero.

Además, Wang aseguró haber escuchado cómo el ex alto cargo telefoneaba a su mujer para solicitarle que fuera a buscar los 5 millones de yuanes destinados a un proyecto de construcción pública.

"¿Una persona corrupta y sensata haría eso? ¿Me imaginan hablando de este tipo de asunto sensible al teléfono?", replicó Bo, para quien incluso los altos cargos "más estúpidos" no hablarían de corrupción por teléfono.

Bo, ex miembro de la poderosa oficina política del Partido Comunista, está acusado de aceptar sobornos con su esposa, Gu Kailai, y su hijo, Bo Guagua, por valor de 2,67 millones de euros por parte de dos hombres de negocios, Tang Xiaolin y Xu Ming, amigos del matrimonio.

Bo está acusado también de abuso de poder por entorpecer una investigación criminal contra su esposa, reconocida culpable en agosto de 2012 del asesinato de un empresario británico.

En este sentido, Bo Xilai tuvo que enfrentarse ayer a Wang Lijun, su antiguo brazo derecho y ex jefe de policía de Chongqing, en una comparecencia sorpresa que aumentó el interés de millones de chinos interesados en este proceso al que muchos califican en internet de "hollywoodense".

Gu Kailai fue condenada en agosto de 2012 a la pena capital por el asesinato de Heywood, pero la ejecución de la pena fue suspendida y debería ser conmutada por cadena perpetua.

Las autoridades controlan con firmeza este proceso que finalizará, según los expertos, con el anuncio de un veredicto decidido de antemano por la dirección comunista.

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