De la mano de Andrada, Boca se sacó la mufa y es el campeón de la Supercopa Argentina
Tras igualar sin goles ante Central en el Malvinas, fue más efectivo en los penales y levantó el trofeo. El 1 mendocino atajó el decisivo.
De la mano de Andrada, Boca se sacó la mufa y es el campeón de la Supercopa Argentina
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Un desahogo para Boca, que como en las viejas buenas épocas tuvo que recurrir a los tiros desde el punto de penal para alzar por primera vez un trofeo que se le había negado en tres oportunidades. En realidad, el "Xeneize" lo mereció en los 90 minutos, pero no pudo quebrar la resistencia de un Rosario Central que tuvo a la fortuna (y los palos) de su lado.
Luego del espectáculo nivel Champions que se vivió en la previa de un Malvinas Argentinas prácticamente colmado, Boca Juniors y Rosario Central jugaron un primer tiempo en el se luchó más de lo que se jugó. Sin Tevez y con Nández y "Bebelo" Reynoso desde el comienzo, los de Gustavo Alfaro salieron al campo de juego con la clara intención de presionar al "Canalla" sobre la salida y encontrar una rápida ventaja que le diera cierta tranquilidad para manejar el trámite del partido.
/ Marcelo Rolland
Con un esquema más conservador (dos líneas de cuatro, un mediapunta y un punta), Central salió a proponerle un trámite en el terreno que más le convenía. roce, pelota dividida y guapeza para achicar espacios en cada rincón del campo de juego en base a una actitud realmente encomiable.
Es más, la situación más clara del partido la generaron los rosarinos con un zapatazo desde afuera del área de Villagra que Andrada mandó al córner. Boca tuvo la suya, cuando Benedetto asistió a Villa, remató, el balón pegó en Ledesma y rebotó nuevamente en el colombiano, pero la pelota pasó a centímetros del palo derecho.
/ Marcelo Rolland
La efervescencia de Boca (generó cinco tiros de esquina en los primeros minutos) se fue desvaneciendo con el correr de los minutos porque los minutos pasaron y el equipo de Alfaro no encontró la ventaja necesaria para manejar los hilos del desarrollo. Entonces, el partido entró en la fricción y la pierna fuerte algo que para nada le convenía a Boca: Buffarini, Reynoso e Izquierdoz vieron la amarilla en un Boca que terminó confundido, aturdido y preocupado porque no realizó un buen primer tiempo.
El complemento continuó con la misma tesitura que el primer tiempo. Boca fue en busca del gol que todavía no logró conseguir en esta competencia, pero no tuvo la fluidez necesaria como para generar alguna situación de gol clara sobre el área de un Central que tenía como bastiones de la resistencia a Matías Caruzzo, Miguel Barbieri y Fabián Rinaudo.
Como Boca no ofrecía claridad futbolística (salvo por las corridas de Sebastián Villa), Gustavo Alfaro mandó al campo de juego al emblema, Carlos Tevez. Un intermitente Bebelo Reynoso dejó su lugar. Y a volver a empezar.
Emanuel Reynoso, volante de Boca Juniors. | Marcelo Rolland/Los Andes
Ante un elenco rosarino que daba batalla en cada rincón de la cancha, Boca merodeaba el arco de Ledesma. Mauro Zárate tuvo en sus pies dos tiros libres desde posiciones muy favorables, pero la mira no estuvo fina. La situación más clara estuvo en el pie zurdo de Nández, quien armó una pared con Zárate y quedó de frente al arco, pero desde adentro del área levantó el remate por encima del travesaño.
Más por obligación que por presunción de hazaña, Boca acorraló a Central contra su arco. Y en una ráfaga furiosa, tuvo el gol en una jugada de Villa por derecha, centro pasado, Benedetto la bajó, Ledesma se lo sacó a Más, pero Pavón tomó el rebote de zurda, el balón pegó en el travesaño y picó (¿adentro?) y luego le quedó a Benedetto, quien sacó un derechazo que pegó en el ángulo y salió. Milagroso.
El penal atajado por el mendocino. | Marcelo Rolland/Los Andes
Faltando cinco minutos para el final, Boca tuvo otra situación clara en la cabeza de Benedetto, pero el cabezazo del goleador picó a centímetros del palo izquierdo del arco defendido por Ledesma.
Pero no todo terminó allí. Porque Boca tuvo una más: enganche y centro de Pavón, Nández cabeceó, el balón se desvió en un adversario y pegó en el ángulo otra vez. El gol se le seguía negando al Xeneize, que merecía la victoria. Sin embargo, no pudo estampar esa superioridad del complemento en el arco rival y la historia se definió por penales.
Alli, luego de una noche en la que los cinco penales de cada elenco fueron adentro, el arquero mendocino de Boca, Esteban Andrada, contuvo el remate de Fabián Rinaudo y luego Carlos Izquierdoz aseguró la victoria con un remate cruzado y bajo que hizo estallar el Mundo Boca, que festejará por un buen tiempo la nueva estrella en su escudo.
/ Marcelo Rolland
Síntesis
Boca Juniors 0 (6): Esteban Andrada; Julio Buffarini, Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Emmanuel Más, Sebastián Villa, Iván Marcone, Nahitan Nández, Emmanuel Reynoso; Mauro Zárate y Darío Benedetto. DT: Gustavo Alfaro.
Rosario Central 0 (5): Jeremías Ledesma; Nahuel Molina, Matías Caruzzo, Miguel Barbieri, Facundo Almada y Alfonso Parot; Rodrigo Villagra, Fabián Rinaudo y Leonardo Gil; Maximiliano Lovera y Claudio Riaño. DT: Diego Martín Cocca.
Estadio: Malvinas Argentinas (Mendoza).
Definición por penales: Para Central convirtieron: Ortigoza, Gil, Parot, Zampedri y Caruzzo. Para Boca anotaron: Benedetto, Tevez, Pavón, Villa, Buffarini e Izquierdoz. Andrada atajó el penal de Rinaudo.
Cambios: St; 16' Carlos Tevez por Reynoso (BJ); 19' Fernando Zampedri por Riaño (RC); 30' Joaquín Pereyra por Villagra (RC); 34' Cristian Pavón por Zárate (BJ); 40' Néstor Ortigoza por Lovera (RC).
Árbitro: Fernando Rapallini.
Marcelo Rolland/Los Andes Marcelo Rolland/Los Andes