Atrás quedaron los nombres de Daniele De Rossi, Ever Banega o Marcos Acuña. La falta de refuerzos en Boca y el inminente reinicio de la temporada han llevado al entrenador Gustavo Alfaro a buscar opciones alternativas a sus primeras pretenciones para reforzar el ataque Xeneize.
Caídas las opciones de Acuña, que seguirá jugando en Portugal, o del mendocino Matías Vargas que emigró al Español de Barcelona, el DT busca sumar a sus filas a Juan Manuel Iturbe para cumplir las funciones de volante ofensivo que pueda jugar por el sector izquierdo.
El argentino nacionalizado paraguayo de 26 años actualmente milita en Pumas de México, pero recordado es su paso por Argentina cuando estuvo en River en 2013. Incluso, quizás un detalle que no agrade mucho a los hinchas de Boca, el jugador celebró en sus redes sociales la obtención de la Copa Libertadores 2018 por parte de los millonarios y gritó el gol que Juan Fernando Quintero le hizo al clásico rival en la noche madrileña del 9 de diciembre.
En sus inicios, Iturbe era un jugador que ilusionaba por sus condiciones técnicas y su velocidad. Incluso llegó a recibir el apodo de "el Messi paraguayo". Si bien nació en Argentina y jugó algunos partidos con los seleccionados juveniles de nuestro país, se naturalizó paraguayo y actualmente juega para la mayor del país guaraní.
El mediocampista se formó futbolísticamente en Cerro Porteño. Luego de su paso por el Millonario, estuvo en Quilmes, donde apenas formó parte de algunos entrenamientos y luego se fue a Porto de Portugal. Luego continuó su carrera en Italia en el Hellas Verona y en la Roma. Tras un jugar la liga inglesa con el Bournemouth, llegó a México para jugar en el Tijuana antes de su desembarco a Pumas por una cifra superior a los 6 millones de dólares.