El Vaticano. El papa Francisco criticó ayer “las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase” y la “mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática”, durante su discurso en la audiencia general en la Plaza de San Pedro.
“El pecado genera desconfianza y división entre el hombre y la mujer. Su relación será acechada por mil formas de prevaricación y de sometimiento, de seducción engañosa y de prepotencia humillante, hasta aquellas más dramáticas y violentas”, indicó el Pontífice.
Pensemos en las múltiples formas de machismo donde la mujer era considerada de segunda clase. Pensemos a la instrumentalización y mercantilización del cuerpo femenino en la actual cultura mediática”, añadió en declaraciones que reproduce el sitio oficial de noticias de la Santa Sede.
Francisco solicitó a los fieles reflexionar “en la reciente epidemia de desconfianza, de escepticismo e incluso de hostilidad que se difunde en nuestra cultura con respecto a una alianza entre hombre y mujer que sea capaz, al mismo tiempo, de afinar la intimidad de la comunión y de custodiar la dignidad de la diferencia”. Recordó que, según la Iglesia Católica, cuando Dios creó a Adán, al principio estaba solo, pero “cuando finalmente le presentó a una mujer, el hombre reconoció a aquella criatura como parte de él: ‘huesos de mis huesos, carne de mi carne’. Finalmente hay un reflejo, una reciprocidad”.
Sobre la idea de que Eva fue creada a partir de la costilla de Adán, Bergoglio manifestó que “no expresa inferioridad o subordinación, sino lo contrario, que el hombre y la mujer son la misma sustancia y son complementarios; también tienen esta reciprocidad”.