Un músico callejero encontró un compañero inesperado: un perro, que acompañó el ritmo de sus interpretaciones con ladridos y aullidos. El insólito episodio captó la atención de varios transeúntes que recorrían la zona, que frenaron su marcha y sacaron sus celulares para registrar el momento.
La reacción del animal quedó registrada en un video que circuló por las redes sociales y se volvió viral, llamando la atención la sincronización entre ambos protagonistas.
En las imágenes se observa al músico tocando su trompeta mientras el perro intenta seguir las notas con sus vocalizaciones. Si bien el resultado está lejos de formar una melodía afinada, el improvisado dúo protagonizó una escena curiosa y divertida.
Por qué el perro acompañó la música
El aullido es una forma ancestral de comunicación canina que los perros utilizan, entre otras cosas, para localizar a otros miembros de su grupo a distancia y marcar su presencia. Algunos sonidos agudos o sostenidos, como los que producen instrumentos musicales, pueden despertar esa respuesta instintiva.
En esta ocasión, el perro parece reaccionar a las notas de la trompeta e intenta sumarse a la interpretación a su manera.