Al menos 31 personas fueron asesinadas en los últimos tres días en San Pablo, según los medios de comunicación brasileños. Una portavoz policial rehusó facilitar estadísticas oficiales pero indicó que era correcta la cifra de homicidios que había difundido la prensa.
El informe de la Policía Militarizada indicó que nueve personas fueron tiroteadas entre anoche y esta madrugada, con un resultado de tres víctimas mortales, todas en el municipio de Guarulhos, en la región metropolitana de San Pablo.
Cuando menos un autobús fue incendiado la mañana de ayer en la ciudad. Según la policía, una poderosa banda narcotraficante está detrás de la nueva ola de violencia que azota desde hace varias semanas la ciudad más grande de Sudamérica.
Las autoridades la consideran una reacción a las acciones contra la organización narcotraficante conocida como Primer Comando de la Capital (PCC), a la que se atribuye la oleada de violencia que paralizó en 2006 la ciudad. Más de 90 policías han sido asesinados desde principios de año en San Pablo y las autoridades atribuyen los crímenes a esa agrupación. El Gobierno brasileño y la administración del Estado de San Pablo anunciaron la semana pasada un plan para tratar de frenar la actividad criminal, entre ellas la creación de un comando conjunto de inteligencia y la transferencia a cárceles de máxima seguridad de los cabecillas del PCC.