El barrio visitado en esta semana por nuestra sección es Viejo Tonel, ubicado al oeste de la ciudad de Maipú, pegado al parque Metropolitano Sur, junto a la ruta provincial 10, llamada Emilio Civit, y no muy lejos del acceso Sur.
El barrio visitado en esta semana por nuestra sección es Viejo Tonel, ubicado al oeste de la ciudad de Maipú, pegado al parque Metropolitano Sur, junto a la ruta provincial 10, llamada Emilio Civit, y no muy lejos del acceso Sur.
La historia barrial la contaron varios vecinos, entre ellos representantes de los primeros habitantes, como los esposos Sergio.
Álvarez (47) y Patricia Frías (45), y Marcelo Marcucci (60, ex empleado de la Cooperativa Eléctrica Godoy Cruz.
El barrio tomó el nombre de la cooperativa Viejo Tonel Limitada, que construyó una parte importante del conglomerado.
Se trata de 18 manzanas que se desarrollaron, al igual que el parque, en los antiguos terrenos de la ex finca La Vinlandia, de Bodegas y Viñedos Giol.
Allí se construyeron 200 unidades habitacionales, mediante un plan de vivienda, y además se entregaron 200 lotes, en los cuales los adjudicatarios levantaron sus hogares con proyectos de su elección.
En la actualidad residen unas 350 familias, que se traducen en aproximadamente 1.400 habitantes.
La financiación de la parte que ejecutó la cooperativa se financió 70% a cargo de los adjudicatarios, y el 30% restante por medio de un aporte del IPV, con cargo a devolver.
"El barrio -narró Marcucci (apellido con reminiscencias futboleras de Godoy Cruz A. Tomba)- nació hace 20 años, más o menos. Se fue entregando manzana por manzana, a razón de 24 unidades por año. Se trata de inmuebles de 69 m2 cubiertos, en terrenos de 300 m2".
Hay un porcentaje importante de habitantes con edades comprendidas entre los 40 y 55 años, y también matrimonios jóvenes, en los que ambos integrantes de la pareja trabaja.
Cuando se entregó la tercer manzana, en 1995, los vecinos formaron la unión vecinal, la llave para conseguir los diversos servicios que estaban ausentes: gas, transporte, teléfono, urbanización, y pavimento. "Esta zona era un desierto, no teníamos nada", afirma Patricia, directora del Centro Cultural N° 22, emplazado al lado de la plaza barrial.
"Estábamos cerca de todo, y a la vez, lejos de todo", fue el comentario de Sergio Álvarez, empleado municipal y ex jugador del Deportivo Maipú. Se refería a que era muy complicado viajar a la capital mendocina, e inclusive al centro de Maipú, distante a unos 5 kilómetros.
Hoy, además del parque, que es una estructura forestada de esparcimiento y recreación muy destacada en la zona, la barriada, con unos 20 años de antigüedad, está muy cerca a las dependencias que ocupa Gendarmería Nacional. Se trata del escuadrón Núcleo, afectado a la seguridad vial y al combate contra la narcocriminalidad. En el generoso predio verde también están la delegación de Infantería Motorizada y la Policía Rural.
La línea telefónica se trajo del no muy lejano barrio Canciller, y el primer teléfono público, se instaló en el lugar donde ahora está la plaza, y que entonces era un descampado. Una mala experiencia se vivió cuando Telefónica de Argentina dejó un enorme carretel con el cable para 400 conexiones, en una de las calles del barrio, pero...inexplicablemente los amigos de lo ajeno hicieron desaparecer la voluminosa bobina una oscura noche.
La última mejora que se consiguió fue el pavimento del sector oeste. Cuando se consiguieron todos los servicios, la entidad vecinal comenzó a declinar, y hace 3 años se disolvió. Hoy existen intenciones de reflotarla.
De la época de Menem
El ya citado centro cultural y la plaza se consiguieron en la segunda presidencia de Carlos Menem, por medio de los aportes del Tesoro nacional (ATN), que también alcanzaron para encarar el cierre perimetral, una medida imprescindible para resguardar la seguridad, pero que falta completar en un tramo correspondiente a la calle Los Artesanos.
La entidad cultural, identificada con el número 22, promueve y desarrolla actividades deportivas, sociales y culturales. Actualmente hay un taller de música, se practican deportes, karate, yoga y danza, y se cuenta con una escuelita de fútbol.
También se practica una saludable tolerancia religiosa, ya que en el local se da instrucción de catequesis para quienes profesan el catolicismo, mientras que los sábados y domingos, el local es cedido a un grupo evangélico, que recibe a sus seguidores.
Si bien en un principio los moradores del Tonel Viejo estaban solos, ahora hay numerosos barrios en el perímetro, como el Antártida Argentina, Municipal, Policial y Cóndor y Andes, entre otros.
Adriana Tellechea (51, bioquímica y docente universitaria), dio su impresión del lugar donde vive: "Nos inscribimos con mi esposo (René Juez, licenciado en Enología, ex empleado de Giol ). Pertenecemos al grupo pionero. Vimos crecer este hábitat de la nada, por eso nuestra mirada es satisfactoria. Aquí se ponen en evidencia los beneficios de la unión, el esfuerzo y la convivencia".
Lo que falta
Los vecinos dijeron que en materia de seguridad hay que tomar todos los recaudos propios del Gran Mendoza. Hace pocas semanas una casa fue desvalijada.
No pocos se lamentaron que la dependencia policial que corresponde al Viejo Tonel, es la comisaría 54a Monseñor Maresma, sobre el carril Francisco Gabrielli, en Luzuriaga. "Está muy distante, a casi 7 kilómetros, es incómodo", se quejaron.
Con respecto a la plaza, castigada por acción del vandalismo, la idea es mejorarla y dotarla de un placero que riegue y atienda periódicamente. Es posible que le se imponga el nombre de un veterano de la guerra de Malvinas, originario de Maipú.
Finalmente, hubo acuerdo general en torno a una falencia en materia de transporte público: al margen de que muchos tienen vehículo particular, para quienes carecen de esa posibilidad, especialmente los estudiantes, es muy complicado viajar al centro de General Gutiérrez o a Luzuriaga. Se necesitan tomar 2 colectivos.
De igual manera ocurre para llegar a la estación de partida o llegada del Metrotranvía, en Gutiérrez, que les queda a trasmano. Los servicios de colectivos son atendidos por 3 líneas: grupo 7; grupo 9 (directo al centro) y la línea 1 (de Maipú a Luján de Cuyo).