El presidente Hugo Chávez, quien se recupera de la intervención a la que fue sometido en Cuba por la reincidencia del cáncer, se perdió ayer la presentación en la Asamblea Nacional del balance de su gestión anual.
El presidente Hugo Chávez, quien se recupera de la intervención a la que fue sometido en Cuba por la reincidencia del cáncer, se perdió ayer la presentación en la Asamblea Nacional del balance de su gestión anual.
Así como se perdió la semana pasada su propia jura para un nuevo mandato de seis años, Chávez tampoco asistió a la sesión convocada para ayer a las 19.30 (hora de Venezuela) por la Asamblea, a la que asistió en cambio el vicepresidente Nicolás Maduro como cabeza del gobierno.
Sin dar mayores detalles, Maduro anunció ayer durante una reunión en el palacio de Gobierno con gobernadores de los estados de todo el país, incluyendo los opositores, que “nuestro comandante va remontando la cuesta, va avanzando y eso a nosotros nos llena de una gran felicidad”.
El vicepresidente indicó que Chávez, quien permanece en la capital caribeña acompañado de algunos de sus familiares, aprovechó la visita de Maduro y otros de sus ministros y estrechos colaboradores para preguntar sobre la situación del país y el gobierno.
Poco después del acto, el ministro de Comunicaciones Ernesto Villegas publicó en su cuenta de Twitter una foto en la que se ve a Maduro saludando con un apretón de manos a Henrique Capriles, gobernador del vecino estado Miranda, y a Henry Falcón, del estado Lara, ambos de la oposición, en un poco frecuente encuentro entre dos lados políticos opuestos y en ocasiones abiertamente enfrentados.
Maduro viajó el 11 de enero a La Habana para visitar a Chávez. Dos días después el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado oficialista Diosdado Cabello, y el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, se trasladaron también a Cuba.
Sin embargo, analistas y observadores se han preguntado por qué si Maduro habla con el presidente, Chávez, conocido por su locuacidad, no ha hecho aunque sea una breve declaración telefónica desde La Habana, como ha ocurrido en el pasado en otras operaciones médicas.
Chávez, de 58 años, es tratado en La Habana desde diciembre, cuando fue operado por cuarta de vez del cáncer que padece.
El presidente, quien se sometió a la intervención el 11 de diciembre, no pudo asistir a su acto de juramentación el 10 de enero. Dos días antes la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, aprobó postergar su asunción y darle un permiso de ausencia indefinido.
Desde que salió de Venezuela en diciembre Chávez no ha sido ni visto ni oído públicamente. En tratamientos pasados, Chávez había hecho declaraciones telefónicas desde La Habana que fueron transmitidas por la televisora oficial o se publicaron fotos del jefe de Estado con algún familiar o con dirigentes cubanos.
El artículo 237 de la Constitución venezolana contempla que en los primeros 10 días siguientes a la instalación de la Asamblea Nacional “el presidente o presidenta de la República personalmente presentará, cada año, a la Asamblea un mensaje en que dará cuenta de los aspectos políticos, económicos, sociales y administrativos de su gestión durante el año inmediatamente anterior”. La Asamblea instaló sus sesiones anuales y eligió su directiva el 5 de enero.
La oposición afirma que tanto la decisión de la Asamblea Nacional como un fallo del Tribunal Supremo de Justicia que el 9 de enero dictaminó que no hay una ausencia temporal de Chávez y que hay continuidad en el gobierno porque el jefe de Estado fue reelegido en los comicios de octubre de 2012, son graves violaciones al orden constitucional del país.