16 de septiembre de 2017 - 00:00

Vale oro y mucho más

En un duelo entre equipos necesitados, Banco Nación se impuso sobre Don Bosco, en lo que era un encuentro reprogramado de la máxima categoría. Tres puntos fundamentales que se fueron a calle Tirasso.

El menú de miércoles, en la Primera A, tenía cuatro partidos, pero sin dudas el más atractivo era el que tenía cara a cara a Banco Nación y Don Bosco. No por la forma en la que venían jugando sino por la necesidad de sumar y dejar al rival de turno en zona de descenso.

Desde la entrada en calor ya se presentía que los protagonistas tomaban el encuentro como una final. Había silencio, concentración y, a lo lejos, se podían escuchar algunas voces de la gente que se había acercado hasta el ¿templo? para alentar a sus respectivos equipos.

Pero en los jugadores de ambos elencos había una sola misión, un objetivo en la cabeza: ganar y hacerlo como fuera.

Comenzado el cotejo se vio a dos conjuntos con un nerviosismo típico de lo que se estaban jugando. No era un partido más. Para Don Bosco, la victoria significaba salir de la mala racha de cinco derrotas en fila y, para Banco Nación, era sumar sus primeros tres puntos en el torneo y reponerse de lo que había sido el 8-1 frente a Godoy Cruz.

El Cura arrancó mejor. Hizo pesar su localía en los primeros minutos y logró, a través, de una gran jugada colectiva, pero fortuita, abrir el marcador. Emanuel Saccone lanzó una pelota al segundo palo donde su compañero no llegaba y Mauricio Yamur la metió adentro. Gol en contra del capitán de la visita.

Rápidamente, Banco salió dolido en busca de la igualdad y la consiguió. Octavio Badano superó a Federico García y puso en tablas el match.

Pero los locales estaban más metidos. Y en una gran combinación entre Saccone y Gustavo Álvarez, el Pachi mandó una asistencia por el segundo palo para que el mellizo adelantara a su equipo. Luego en una combinación similar, el Melli estiró la ventaja. En esta ocasión cambió el asistidor. Santiago Parma fue el encargado de dejar a Álvarez frente a frente con el arco.

Banco intentó llegar al descuento y lo obtuvo gracias a un penal que hizo García. Karín Fares, con una perfecta ejecución, lo cambió por gol.

En el complemento se vio un partido más parejo. Los dos buscaron, con sus armas, llegar al gol. El Cura tuvo una muy clara, que todavía deben estar lamentándose. Era para empezar a cerrar el resultado. Una jugada bien elaborada derivó en un rebote que dejó al Pelado Parma solo con el arco y un rival. El cuatro local definió de rabona y no pudo convertir. El remate fue defendido perfectamente por un defensor bancario.

Y los goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro. Y así fue. Una buena salida del fondo de los dirigidos por Diego Montenegro encontró a Nicolás Horcas que, sin pensarlo, metió un tacazo y logró el empate. Una perlita hermosa.

Minutos después, Matías Navarría, quien había ingresado por García en el inicio de la segunda mitad, tuvo buenas atajadas, pero en una se le escapó el balón luego de un remate potente y Octavio Badano no perdonó. Aprovechó y logró un tanto importantísimo para la visita.

Los últimos cinco minutos fueron vibrantes. Se metió, se jugó, había mucha adrenalina, pero más allá de todos esos condimentos, no hubo más cambios en el marcador. El representativo que conduce Nicolás De Merolis tuvo cinco situaciones como para empatarlo.

Sin embargo, sus jugadores no estuvieron finos en la definición y en otras tantas, se cruzaron con un Sebastián Ramos impasable y quien terminaría siendo determinante para el triunfo del team visitante.

Don Bosco acumula seis derrotas en fila y parece difícil lograr el objetivo de la permanencia, por el fixture que le queda. Sin embargo, en el futsal no está nada escrito y los de Nico De Merolis lucharán hasta el final. Para Banco no solamente significó su primera victoria sino que además quedó en zona de promoción y le sacó dos unidades al Cura. Sin dudas, por lo anímico, por lo emocional y por cómo se dio el partido, los tres puntos valen oro y mucho más.

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