Turquía bombardeó ayer objetivos en Siria en respuesta a la muerte de cinco civiles turcos alcanzados por fuego lanzado desde el país árabe, en uno de los incidentes más graves entre ambas naciones desde el inicio de una revuelta insurgente en Siria que ya dejó miles de muertos.
“Nuestras Fuerzas Armadas, siguiendo las reglas de conflicto, han bombardeado objetivos en Siria, tras determinar mediante el radar desde dónde dispararon”, dijo un comunicado de la oficina del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
El incidente que desató el bombardeo ocurrió en la región de Akçakale, en el sureste de Turquía, cuando tres proyectiles de mortero cayeron en una aldea y causaron la muerte de cinco personas “cuatro niños y una mujer” y heridas a otras 13.
Al parecer, los proyectiles de mortero fueron disparados desde la ciudad siria de Tall al Abyad, un puesto fronterizo que cayó en manos de insurgentes del grupo faccioso Ejército Libre de Siria hace unos diez días.