En el corazón de Cuadro Benegas, a tan solo diez minutos de la ciudad de San Rafael, el tiempo se mide a otro ritmo. Entre hileras de viñedos y la serenidad característica del entorno rural, Finca El Maitén logró consolidarse como una de las propuestas ecorregionales más exclusivas del sur mendocino. Nacida en 2016 tras una restauración integral de una casona típica de finca, la iniciativa encarada por Fernando Sanz y Dorotea Massa Lynch dio un salto decisivo en 2023 con la llegada del reconocido enólogo Fabricio Orlando y su proyecto vitivinícola y gastronómico FOW. Hoy, esa visión integrada cosechó el reconocimiento de la influyente Guía Michelin, situando a la propiedad en el mapa mundial del turismo de lujo.
El recorrido hasta esta distinción internacional comenzó casi una década atrás, motivado por el deseo de compartir la calidez del paisaje sanrafaelino. Según explican sus creadores, la meta desde el primer día fue abrir las puertas de su casa para ofrecer una inmersión auténtica en el terruño pero respaldada por altos estándares de servicio. La incorporación de la bodega y el restaurante dentro del mismo predio permitió redondear una vivencia integral en la que el huésped despierta frente a las cepas, camina entre las vasijas de crianza y culmina el día con una propuesta culinaria diseñada a medida para maridar con los vinos de la casa y con "AH!", la etiqueta exclusiva del hotel.
La verdad del terruño y el lujo del espacio
La iniciativa es desarrollada por Fernando Sanz y Dorotea Massa Lynch.
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Para Fernando Sanz y Dorotea Massa Lynch, el atractivo de Finca El Maitén radica en la honestidad de la experiencia y en la decisión innegociable de preservar una escala íntima. Con una capacidad máxima de seis habitaciones, el espacio prioriza el tiempo, la privacidad y la cercanía diaria.
"Buscamos que la primera sensación sea la de llegar a una verdadera finca mendocina, pero con un nivel de confort y detalle de alta gama", destacan sobre la atmósfera que rodea a la casona sobre la calle Mercado. La cercanía del paisaje agrícola y el silencio del entorno facilitan la desconexión inmediata, permitiendo que quienes cruzan la tranquera experimenten una pausa real en relación con la rutina de las grandes ciudades.
Esa misma serenidad fue la que cautivó a los inspectores de la prestigiosa guía culinaria y hotelera durante sus recorridos de evaluación por la región. Frente al impacto que provocó el hallazgo del nombre de la finca entre las recomendaciones oficiales, los hacedores recuerdan la conmoción de aquel instante.
"Fue un momento de sorpresa absoluta y una emoción inmensa. Cuando vimos nuestro nombre publicado, lo primero que sentimos fue que todo el esfuerzo de estos años —las etapas de diseño, la integración de la bodega, el trabajo en la viña— había valido la pena", señalan al recordar el hito. A su entender, la clave de esa elección estuvo en la cohesión de la propuesta: "Creemos que los 'flechó' la autenticidad y la cohesión de la propuesta. Los inspectores ven las mejores opciones del mundo, y a veces lo que más sorprende es la verdad de un lugar".
Un impulso estratégico para el turismo en el sur
El reconocimiento trasciende los muros de la propiedad y se proyecta como un catalizador para la oferta turística de todo el departamento sanrafaelino. La presencia de un espacio distinguido por Michelin reafirma que el oasis sur cuenta con la infraestructura, la calidad gastronómica y la identidad necesarias para competir en los segmentos más exigentes del turismo internacional.
Según explican sus creadores, la meta desde el primer día fue abrir las puertas de su casa para ofrecer una inmersión auténtica en el terruño.
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"Es un orgullo inmenso y también una gran responsabilidad. Significa demostrar que San Rafael tiene el terroir, la infraestructura y el nivel de servicio para jugar en las grandes ligas del enoturismo internacional", remarcan los anfitriones, convencidos de que este tipo de distinciones impulsa la visibilidad de toda la cadena de valor local y atrae a viajeros en busca de destinos emergentes de alta gama.
Pese a la visibilidad y al previsible incremento en las solicitudes de reserva, la hoja de ruta de Finca El Maitén excluye los planes de crecimiento masivo. La meta trazada pasa por profundizar la calidad antes que multiplicar la infraestructura.
"Nuestro gran desafío es que el crecimiento pase por la profundidad de la experiencia y no por la cantidad de plazas. No vamos a sumar muchas habitaciones porque romperíamos nuestra esencia", aclaran. La preservación de la presencia familiar, los desayunos caseros preparados por Dorotea y la guía personalizada continuarán siendo los pilares sobre los cuales se sostenga la identidad del proyecto.
Datos útiles
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Ubicación: Calle Mercado, Cuadro Benegas, San Rafael, Mendoza.
Alojamiento y servicios: Hotel boutique de 6 habitaciones, visitas guiadas a bodega, caminatas por viñedos propios y restaurante FOW en la misma propiedad.
Sitio web: www.fincaelmaiten.com.ar
Instagram: @finca_el_maiten