El complejo CeReCo (conocido por todos como las torres de San Juan y República de Siria) fue construido entre 1976 y 1977 por la firma Danilo de Pellegrin y se lo pensó como una alternativa de alojamiento para los extranjeros que llegaron a Mendoza para ver los partidos del Mundial '78 que se jugaron aquí.
"Como todo el complejo era un solo consorcio, se designó a un administrador único de apellido Gómez Portillo. Pero éste nunca ofició como tal y desde el principio se fueron designando subadministradores.
Esto llevó a que se empiece a manejar como seis edificios distintos", indicaron los abogados Guillermo Favre y Sergio Boverman, quienes acompañan a Aldo Porcario y Rodolfo Luna en su pedido para poder oficiar como los administradores judiciales únicos que ya han sido designados.
"El 2 de enero de este año iniciamos el expediente 11.571 en el Tribunal de Gestión Asociada N°1 pidiendo que se designe como administradores especiales y provisorios a Porcario y a Luna, para que ellos estén a cargo de todo el edificio hasta tanto se solucionen los problemas de inseguridad e infraestructura que son urgentes. Y en abril de este año se los seleccionó. Después, según la ley, una vez normalizado todo debería llamarse a elecciones para designar un único administrador", siguieron los letrados.
Sin embargo, según resaltaron, los administradores del resto de las torres no los reconocen como tales y no les permiten tener injerencia ni ingresar a las otras torres con la idea de fiscalizar e inspeccionar.
"Hace siete años administramos las cocheras y, pese a la orden judicial, sólo hemos tenido acceso al edificio A2. Queremos poder entrar con un oficial de Justicia y pedir que se nos den los papeles de cada edificio, porque acá hay gente que ni paga las expensas y nadie controla eso".
"Hay multas de la Municipalidad que se enviaron y nadie tiene ni guardó, hay deudas con la AFIP y lo que mucha gente no sabe es que si llegan a rematar un departamento no necesariamente va a ser el endeudado, sino cualquiera. Porque el consorcio es uno solo", advirtieron.
Según Luna y Porcario, muchos de los administradores (o subadministradores) tienen la errónea idea de que su función es sólo cobrar expensas para limpiar y administrar sólo su torre.
"Muchos propietarios lo alquilan a precio muy barato a estudiantes y ni siquiera se preocupan por el pago de las expensas, nadie las exige. Al no reconocer a Luna y Porcario como los administradores únicos, están contrariando una decisión judicial y poniendo todo en riesgo. Estas peleas internas hacen que todo se dilate y en cualquier momento explota todo", indicó preocupado Gustavo Lafargue, vecino del complejo.
Por su parte, Ramón Escudero se refirió a la seguridad en el lugar al indicar que las pintadas y destrozos son muy comunes, en especial los fines de semana a la noche. "Algo hay que hacer, los viernes y sábados salen los chicos del boliche que está en frente y hacen daño acá", sentenció.