6 de junio de 2013 - 10:10

Teun van Dijk : "En la escuela es importante que se enseñe la perspectiva crítica"

El lingüista holandés Teun van Dijk está en Mendoza por primera vez. Ayer brindó una charla en la UNCuyo, donde hoy recibirá el Honoris Causa, y dejó varias reflexiones.

Sus cuarenta años de investigación ininterrumpida no sólo lo han llevado a ser uno de los teóricos del campo de la lingüística más notables de los últimos tiempos. Sólo al escuchar los argumentos con los que logra sostener con firmeza su teoría del discurso, el hombre es capaz de dejar en claro el poder que tiene nada menos que la palabra hablada, escrita y transmitida en el contexto de una sociedad. Junto a la política y los medios de comunicación -aseguró el holandés Teun van Dijk (70)-, la educación formal constituye un escenario clave donde se reproducen las ideologías dominantes.

"La educación en la escuela es el único discurso que es obligatorio. Por eso, lo ideal es que se desarrolle en función de las preferencias de los alumnos y no sólo de los grupos dominantes", enfatizó el lingüista que se encuentra de visita en Mendoza para recibir el Doctorado Honoris Causa, hoy a las 16, en la sede del rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo.

Ayer, este exponente de la ciencia de la comunicación compartió su análisis frente a cientos de estudiantes y docentes universitarios en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Durante más de cuarenta minutos, Van Dijk desarrolló en un perfecto español aquello que tanto ha pregonado en todo el mundo a través de numerosos estudios, artículos y libros: el discurso crítico. El poder, sostuvo, consiste en tener los recursos que para la mayoría resultan escasos, como por ejemplo el dinero, la fama, el conocimiento o la posibilidad de influir mediante la comunicación sobre una gran cantidad de personas.

De hecho, la relación entre la comunicación, el poder y la política fue el tema central que mantuvo atentos a los asistentes a la charla convocada por la UNCuyo.

Para influir en una sociedad, explicó el investigador, es necesario saber a qué aspectos ésta le da trascendencia y cuáles son los modelos mentales que tienen un espacio privilegiado dentro del imaginario colectivo.

Uno de los ejemplos que en este sentido mencionó como predominantes es el que tiene que ver con el racismo. Quien denuncia un acto de este tipo lo hace como si en su lugar no sucediera. Siempre pasa en otro lugar lejano o en una época determinada y nunca se reconoce como una práctica que se reproduce de manera habitual, detalló.

Se trata, en concreto de una idea que se reproduce y se instala socialmente. "Existen dos tipos de control: el que se realiza mediante la acción, limitando la libertad de las personas; y el que involucra las ideologías y los modelos mentales de manera de controlar sus pensamientos", aseguró Van Dijk y sostuvo que la única forma de evitar que esto suceda es "ir en busca de la libertad de pensamiento".

Sin embargo, lo que planteó el teórico es que justamente allí radica la dificultad, ya que desde nuestra infancia estamos imbuidos en un mundo construido por la política y los medios de comunicación.

El rol de la escuela

Al ser interrogado por Los Andes a cerca del rol que guarda la escuela en este sentido, el prestigioso lingüista -cuyos textos forman parte de la carrera de Comunicación Social de la UNCuyo- enfatizó en persona que "por desgracia, sabemos que casi todos los análisis de libros de texto reproducen las ideologías dominantes y no dan espacio a otros grupos. Los inmigrantes europeos son un ejemplo, porque se enfatiza sólo en lo malo de ellos. Por otra parte, los libros de texto y la prensa al igual que el discuro político casi no hablan de la discriminación".

¿La aternativa? Facilitar y propiciar entre los docentes el análisis crítico, de modo que más tarde puedan enseñar a sus alumnos siguiendo esa línea y fomentándoles, en definitiva, una mirada más completa de la realidad. "Es de gran importanca que exista una perspectiva crítica y de oposición en materia de ciencias sociales y en las otras materias que se enseñen en la escuela".

Si bien este fenómeno llevado al ámbito famliar no ha sido un tema de particular interés para el lingüista, sus conocimientos desde un punto de vista más abarcativo le han permitido concluir que los discursos dominantes también se cuelan en la vida hogareña: "Lo que dicen los padres no es sólo el discurso de ellos sino que está influenciado por la política y los medios de comunicación. Se trata de un discurso derivado de otros discursos", concluyó.

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