WhatsApp da un paso adelante para frenar el robo de cuentas y jubila su sistema de PIN de seis dígitos, que es el blanco de los engaños que muchos estafadores intentan conseguir de los usuarios.
La aplicación de mensajería de Meta jubila el tradicional código numérico de seis dígitos e implementa claves complejas y llaves de acceso biométricas para blindar las cuentas ante estafas y ciberataques. Paso a paso, cómo activarla.
WhatsApp da un paso adelante para frenar el robo de cuentas y jubila su sistema de PIN de seis dígitos, que es el blanco de los engaños que muchos estafadores intentan conseguir de los usuarios.
En una medida orientada a elevar los estándares de ciberseguridad global, WhatsApp comenzó el despliegue de una actualización que reemplaza el clásico PIN numérico de la verificación en dos pasos por un sistema de contraseñas alfanuméricas complejas y lo llama código secreto.
Aunque aún no llega a todos los usuarios, ya comenzó despliegue de la opción, por lo que es cuestión de días que termine llegando a todos. Con este cambio, la plataforma de Meta busca frenar delitos informáticos recurrentes como la ingeniería social y la duplicación no autorizada de tarjetas SIM.
Durante casi una década, la protección adicional de la cuenta dependió exclusivamente de un PIN de seis números. Sin embargo, la costumbre de utilizar secuencias sencillas, direcciones familiares o fechas de cumpleaños volvía vulnerables a los usuarios ante ataques automatizados o engaños en los que se interceptaba el código SMS de registro.
Ahora la seguridad se complejiza y -aunque es verdad que sumamos una nueva contraseña para recordar a la larga lista de las que ya usamos a diario- esta nueva modalidad es un poco más segura. Así, al exigir una combinación de letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales (como guiones o arrobas) con una longitud mínima de 8 caracteres, la dificultad matemática para descifrar la clave se multiplica de forma drástica.
Mientras que un PIN de seis números ofrece solo un millón de combinaciones posibles, una contraseña alfanumérica de 8 dígitos supera las 200 billones de opciones. De este modo, aunque un tercero logre interceptar el mensaje de texto inicial con el código de verificación, no podrá tomar el control de la cuenta sin la clave alfanumérica.
El procedimiento para configurar la contraseña alfanumérica es manual y no se aplica automáticamente en las cuentas que conservan el PIN antiguo. Los pasos para realizar el cambio en la aplicación son los siguientes:
La actualización se complementa con el uso opcional de llaves de acceso o passkeys, un método de autenticación biométrica basado en los estándares FIDO2 y WebAuthn.
Esta tecnología permite autenticar la identidad directamente mediante el lector de huella dactilar, el reconocimiento facial o el bloqueo de pantalla del teléfono. Dado que las claves criptográficas se gestionan localmente en el dispositivo (mediante Google Password Manager o iCloud Keychain), se elimina el riesgo de caer en sitios de phishing o sufrir la interceptación de mensajes.
través de su blog oficial, Meta destacó el compromiso de añadir capas de privacidad ante la necesidad de resguardar la información de los usuarios: "A principios de este año, lanzamos Restringir chat para ayudar a las personas a proteger sus conversaciones más delicadas. Hoy presentamos el código secreto, una forma adicional de proteger estos chats y hacer que sean más difíciles de encontrar si alguien tiene acceso a tu teléfono o compartes un teléfono con otra persona".
Asimismo, Meta enfatizó el valor de contar con claves independientes del bloqueo general del dispositivo: "Con un código secreto, ahora podrás establecer una contraseña única diferente de la que usas para desbloquear tu teléfono a fin de agregar un nivel de privacidad adicional para tus chats restringidos".
En la misma publicación, la empresa expresó: "Nos alegra que a nuestra comunidad le encante Restringir chat y esperamos que el código secreto aumente su practicidad".