27 de febrero de 2014 - 22:55

Sutilezas verbales

Muchas veces, cuando hablamos, se nos presentan dudas acerca de cuáles son las formas verbales correctas en derivados de "decir". Tenemos muy incorporadas las personas y tiempos irregulares en este verbo, pero no sabemos cómo proceder en el caso de "maldecir", "bendecir" y "condecir". Veamos qué nos dicen las Academias a través de su fuente, el Panhispánico de dudas.

El verbo MALDECIR, cuyo significado es "proferir maldiciones o imprecaciones contra alguien o contra algo, manifestando enojo y aversión hacia él o hacia ello, y muy particularmente deseo de que le venga algún daño", es irregular y se conjuga como su pariente DECIR, salvo en el futuro simple o futuro de indicativo y en el condicional simple o pospretérito. Así, no diremos "maldiré, maldirás" o "maldiría", sino como verbo regular "maldeciré, maldecirá" y "maldeciría".

También, si estamos en un país de habla española, que no sea voseante, el imperativo será "maldice (tú)". Entonces, es correcto decir "Lo maldecirá por su actuación e intenciones" y "Yo lo maldeciría por el daño que me ha hecho".

Su participio es "maldecido", única forma que debe usarse en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica: "Parece que lo hubieran maldecido"; "En esas civilizaciones, son maldecidos los violadores".

La forma "maldito", que procede del participio latino "maledictus", solamente se usa hoy como adjetivo y como sustantivo: "La superstición habla de un lugar maldito"; "Es un maldito, siempre busca los aspectos más negativos"; también en la fórmula desiderativa "maldito sea..." y en la locución interjectiva "maldita sea", con la que se expresa enojo: "¡Maldito sea el que inventó este sistema!" y "¡Le dará una lección a esa chismosa, maldita sea!".

Derivado del verbo "maldecir" se da el adjetivo "maldiciente", con el valor significativo de "persona que maldice o profiere maldiciones". Este adjetivo no debe confundirse con uno similar, "maledicente", vinculado a la maledicencia, que toma el significado de "que acostumbra a hablar mal de los demás".

Vemos, pues, la diferencia entre la oración "Se llevaron preso al hombre, enojado y maldiciente" y "Es una persona despreciable, pues se trata de una eterna maledicente": en el primer caso, aludimos a un hombre que iba echando maldiciones; en el segundo, en cambio, nos referimos a alguien a quien le encanta hablar mal de los demás.

El verbo contrario es "bendecir", que muestra diferentes acepciones: la primera es "alabar o ensalzar, ya a Dios, ya a alguien o a algo beneficioso"; la segunda es "conceder Dios la gracia divina a algo o a alguien'; la tercera se relaciona con "invocar en favor de alguien o algo la bendición divina' y la última con "consagrar algo al culto divino".

Como en el caso de "maldecir", se trata de un verbo irregular que se conjuga como "decir", salvo en el futuro simple o futuro de indicativo y en el condicional simple o pospretérito, cuyas formas son regulares: "bendeciré, bendecirás, bendecirá, bendeciría, bendecirías, bendeciría", etc.; lo mismo sucede en la segunda persona del imperativo no voseante, que es "bendice (tú)".

Su participio es "bendecido, bendecida", única forma que debe usarse en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica: "El sacerdote ha bendecido los frutos nuevos de la tierra" y "La unión de los dos jóvenes ha sido bendecida por el ministro del culto". La forma "bendito", su femenino y sus plurales, procedentes del participio latino "benedictus", solamente se usan hoy con valor adjetivo o sustantivo y en la fórmula desiderativa "bendito sea": "Conservo esa reliquia bendita"; "En ese curso, entre tantas chicas, veían a Antonio como el bendito entre todas las mujeres"; "Bendito sea, no puedo memorizar tantas frases".

Menos utilizado es el verbo "condecir" y la variante pronominal "condecirse", con el significado, cuando se refiere a una cosa, de "concertar o armonizar con otra". Se trata de un verbo irregular que se conjuga como "decir". Por su significado, se trata de un verbo terciopersonal, de modo que no se usa en imperativo. En el futuro simple o futuro de indicativo y en el condicional simple o pospretérito, son también admisibles las formas regulares "condecirá(n)" o "condeciría(n)", junto a las irregulares "condirá(n)" y "condiría(n)": "Las nuevas normas no se condecirán con las vigentes hasta hoy" y "Las nuevas normas no se condirán con las vigentes hasta hoy".

Motivo de discusión suele ser el participio del verbo "imprimir": nos sorprende saber que son correctas las dos formas, la regular "imprimido" y la irregular "impreso". Así, entonces, es correcto decir "Ya me han impreso las tarjetas" y "En total, han imprimido mil ejemplares". Debemos destacar que en América se prefiere el uso de la forma irregular, con sus formas de femenino y de plural: "Ese jefe le ha impreso un gran dinamismo a la empresa". También, en función adjetiva, se prefiere en todo el ámbito hispánico la forma irregular "impreso", su femenino "impresa" y sus plurales "impresos" e "impresas": "En cada hoja, advertíamos la marca impresa de la firma".

Los que llevamos muchos años en el aula hemos corregido a nuestros alumnos acerca de la acentuación de los verbos como "adecuar" o "licuar", en las personas del singular y en la tercera del plural, en todo el sistema de presente. En efecto, habíamos aprendido que esas formas no se tildaban; sin embargo, actualmente, es considerado correcto -el uso generalizado así lo impuso- tanto "adecuo" como "adecúo", "licuan" como "licúan", "evacua" como "evacúa": "Es una persona muy flexible que siempre se adecúa (o adecua) a las circunstancias"; "Evacuan (o evacúan) todas las zonas afectadas por el temporal".

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