31 de julio de 2015 - 00:00

Sugerencias a la hora de elaborar hormigón

Si existe una mezcla noble de materiales para la construcción esta es, sin dudas, el hormigón.

Los constructores quieren que las mezclas de hormigón presenten buen aspecto (ellos dicen "mezclas gordas"), que posean adecuada resistencia y durabilidad y básicamente estén libres de defectos (ausencia de fisuras, nidos de abejas, etc.). Un hormigón es una mezcla de un material ligante (cemento Portland), un árido fino (arena gruesa), un árido grueso (piedra o ripio) y por último, lo que produce la mixtura de los anteriores es la incorporación de agua en proporciones adecuadas. 
En los casos en que la elaboración del hormigón se realice "in situ" se comprueba que la cantidad de agua utilizada por los operarios generalmente es mayor a la necesaria. 
Esta suele ser la causa por la que se aumenta la separación entre los granos de cemento, se incrementan los tiempos de fraguado o endurecimiento, y lo más grave, aumenta la porosidad de la matriz cementicia lo que genera menor resistencia y menor durabilidad. Cuando la cantidad de agua utilizada es excesiva, existe una tendencia natural a la separación de los componentes de la mezcla conocida como segregación. Moraleja: el incremento de agua aumenta la separación entre los granos de cemento e inciden en su comportamiento, es decir en su resistencia y durabilidad.
La calidad de los áridos gruesos también modifica el resultado de la mezcla. Se deben utilizar agregados de granulometría uniforme y tratar de utilizar piedras de menor tamaño. También es aconsejable que el tamaño máximo del agregado grueso sea menor que la separación libre entre armaduras y que el espesor de recubrimiento. 
En el caso de las arenas, es aconsejable evitar el uso de arenas muy finas o muy gruesas, corrigiendo su granulometría, mezclándolas con otra arena, más gruesa o más fina, respectivamente. Usar arenas con bajo contenido de polvo (arenas pulvurientas).

Dosificación en volumen
Es una práctica habitual que en obra se realice la dosificación con un módulo que se considera el volumen patrón. Por ejemplo, el empleo de un balde de albañil como módulo suele ser esa medida patrón. La mezcla se expresa por la relación entre los volúmenes de los materiales que la componen. Una de las mezclas más difundidas es la 1:3:3 (ver gráfico).
Existe una gran imprecisión en la medición de los materiales con este método casero y artesanal (grandes variaciones de calidad). El peso del material contenido en el balde dependerá, fundamentalmente, de cómo se colocó dentro del recipiente, en función del grado de compactación y nivel de enrase, y por otro lado de acuerdo a la humedad propia de la arena (esponjamiento).

Recomendaciones generales
- En cuanto a la etapa de diseño de la pieza de hormigón, se recomienda poner atención en las formas y detalles estructurales tendiendo hacia las formas redondeadas, evitar los ángulos; diseñar drenajes adecuados para evacuar rápidamente aguas de lluvia. En cuanto al armado, asegurar la correcta colocación del hormigón (colado), prever puntos de inserción del vibrador para obtener un hormigón más compacto y cumplir con los recubrimientos mínimos (uso de espaciadores).
- No emplear cementos envejecidos (en general, se recomienda que los cementos no estén acopiados en la obra por más de 30 días). Mantener uniforme la humedad de los acopios.
- Dosificar el cemento por bolsa entera (se requiere una mezcladora de capacidad > 150 L).
- Emplear recipientes enrasados, de pequeña sección transversal y gran altura (H > Ø). Nunca medir con pala.
- No emplear agregados integrales (agregado grueso + fino).
- La cantidad de volúmenes de arena no debe superar a la del agregado grueso.
- Emplear mezclas con la mínima fluidez posible, compatibles con los medios de compactación disponibles en la obra (¡ser mezquinos con el agua de amasado!).
- Es imprescindible evitar la pérdida de humedad del hormigón, al menos durante los primeros 7 días. 
- Colocar láminas plásticas, arpillera o papel mojado, membranas de curado para evitar la deshidratación. 
- La superficie interna del encofrado de madera debe cubrirse con un agente desencofrante de calidad reconocida, para evitar el quemado del hormigón y facilitar el desencofrado.
Finalmente, recordar que los hormigones deben tener una durabilidad mínima de al menos 50 años, pero que este tiempo puede variar en función de los múltiples factores que se describieron.

LAS MAS LEIDAS