Cancilleres y empresarios de América del Sur y del mundo árabe iniciaron ayer las deliberaciones de la Cumbre ASPA, que tiene por objetivo acercar a dos culturas ubicadas en las antípodas, para fomentar el diálogo político y mejorar sus relaciones comerciales.
El encuentro interregional se inauguró con un discurso del presidente peruano, Ollanta Humala, y del secretario general de la Liga Árabe, Nabil el-Araby, que dieron la bienvenida a unos 400 empresarios de ambos bloques, que celebran un encuentro centrado en la creación de oportunidades comunes de negocios.
“A pesar de la crisis económica internacional, Sudamérica es la región más dinámica y emergente del mundo, con altas tasas de crecimiento”, dijo Humala que destacó que el encuentro reúne a “dos regiones emprendedoras con gran potencial para mejorar el flujo de las inversiones y el intercambio comercial”.
Asuntos como las inversiones en infraestructura, energía, manejo de recursos naturales y seguridad alimentaria son algunos de los temas que discutirán los empresarios.
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil el-Araby, destacó que las relaciones comerciales entre sudamericanos y árabes crecieron notablemente desde que empezaron estas cumbres interregionales en 2005, en Brasil.
“Hemos avanzado de manera espectacular desde 2005, en Brasil: el intercambio entre las dos regiones creció a más de 30.000 millones de dólares” hacia 2012, subrayó, sin dar detalles.
El Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de América del Sur-Países Árabes (ASPA) deliberaban anoche para dejar lista la “Declaración de Lima”, que suscribirán hoy los jefes de Estado y de Gobierno de ambas ambas regiones.
Los países que integran ASPA son, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela y por la Liga Arabe: Comoras, Egipto, Emiratos Arabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Omán, Autoridad Nacional Palestina, Qatar, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Siria, Túnez, Yemen y Yibuti.
Se espera que la guerra civil en Siria y la situación política en Paraguay, los dos grandes ausentes en la cumbre por estar suspendidos en sus respectivos bloques, sean asuntos a los que se refiera la declaración final de la III Cumbre ASPA de jefes de Estado y de Gobierno que concluye hoy.