El piso de ingreso para acceder a la compra de moneda extranjera se elevó a 8.800 pesos desde el 1 de setiembre, debido “a la suba del salario mínimo vital”, referencia que utiliza la AFIP para definir las autorizaciones.
El piso de ingreso para acceder a la compra de moneda extranjera se elevó a 8.800 pesos desde el 1 de setiembre, debido “a la suba del salario mínimo vital”, referencia que utiliza la AFIP para definir las autorizaciones.
Una norma dictada oportunamente por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) fijó en dos salarios mínimos el monto mínimo de ingreso que una persona debe acreditar para estar en condiciones de adquirir moneda extranjera.
En línea con esta disposición, la AFIP actualizó su página web y precisó que el monto mínimo ahora se ubica en 8.800 pesos, luego que el salario mínimo vital y móvil fuese fijado en 4.400 pesos para setiembre.
“Nosotros sólo brindamos soporte técnico para la instrumentación de la norma porque la AFIP no es la que define la política cambiaria”, aclararon fuentes del organismo, que diariamente informa sobre la cantidad de operaciones autorizadas y efectuadas, así como los montos adquiridos.
El 27 de enero, al anunciar las características y requisitos para la adquisición de moneda extranjera que por entonces comenzaba a funcionar, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, indicó que sólo podrían acceder al sistema “los trabajadores registrados en relación de dependencia, autónomos y monotributistas registrados” que “perciban, como mínimo” el equivalente a dos veces el salario mínimo vital y móvil, que era de 3.600 pesos y precisó que sólo podrán adquirir “como máximo 2.000 dólares” por mes.
La normativa pone como máximo para la validación, el 20 por ciento de los ingresos mensuales declarados.
Los autónomos podrán comprar divisas hasta 20 por ciento de los ingresos netos mensuales promedio declarados en la última presentación.
Para los monotributistas, es el 20% neto máximo de facturación de cada categoría, mensualizados.
Cabe destacar que en los últimos meses se registraron quejas de monotributistas sobre mayores dificultades para obtener la aprobación de la AFIP para operaciones cambiarias. Ahora, con este cambio en el piso de ingresos mensuales mínimos, los monotributistas de las categorías B, C y D quedan oficialmente excluidos de la posibilidad de comprar dólares en blanco.
Se aceleró la compra
En los últimos días, la compra de dólar ahorro se aceleró al punto que los bancos vendieron en las primeras cuatro ruedas de setiembre más de la mitad de las divisas que vendieron en todo agosto, que es hasta ahora el mes récord.
En apenas los cinco primeros días de setiembre las compras de dólares para ahorro o atesoramiento al valor oficial de $ 8,45 sumaron U$S 169 millones, de acuerdo a los datos de la AFIP difundidos anoche.
Con esta cifra, desde que a fines de enero de este año se implantó este sistema, las operaciones efectivizadas totalizan casi U$S 1.484 millones. Por su parte, las compras por viajes suman otros U$S 350 millones.
Este fuerte impulso de la demanda de dólares equivale al 65% de los U$S 260 millones adquiridos en agosto. Por eso se descuenta que a este ritmo, y tomando en cuenta que las compras van decreciendo durante la segunda quincena del mes, setiembre será récord y superará a agosto en no menos de un 40%.
Al colchón
Como es sabido, los contribuyentes pueden comprar dólares para atesoramiento al valor oficial si son autorizados por la AFIP con un recargo del 20% como anticipo de Ganancias y/o Bienes Personales o sin ningún recargo si quedan depositados en el banco durante 365 días. Por turismo, el anticipo impositivo es del 35%.
Tan significativo como los dólares-ahorro comprados hasta ahora es que el 90% de los que adquirieron moneda extranjera lo hicieron por la modalidad del “retiro” de los billetes, pagando el recargo o anticipo de impuestos del 20%.
Esto significa que esos dólares quedaron fuera del sistema, transferidos al colchón o a cajas de seguridad, con su correspondiente impacto adverso sobre las reservas.
También porque, aún con ese plus del 20%, queda una brecha de casi $ 4 con el dólar blue.
Solo el 10% aceptó dejar los dólares en el banco en un depósito a 365 días, sin pagar el adicional impositivo.
Esta mayor demanda de dólares-ahorro estuvo alimentada por las tensiones cambiarias, evidenciadas por la fuerte demanda del llamado dólar-bolsa y en la brecha del 70% con el dólar blue. También por trascendidos de todo tipo con relación al supuesto atraso cambiario y la inevitabilidad de un ajuste en el tipo de cambio oficial, considerando que hay una fuerte desaceleración del ingreso de divisas del comercio exterior, agravado por la caída del precio internacional de la soja.
De ahí que se descuente que la demanda de moneda extranjera se mantendrá en la próxima semana, al completarse ayer los pagos de sueldos del mes o de la segunda quincena de agosto.
Operativos en cuevas para frenar el blue
Un megaoperativo con allanamientos en las cuevas congeló ayer en Buenos Aires la operatoria del dólar en el mercado paralelo. Sin embargo, y a pesar del escaso volumen y de la medida que el jueves impuso el Central para que los bancos vendieran sus dólares, el billete escaló cinco centavos, a $ 14,05 en las calles porteñas.
Por la mañana varios operadores fueron advertidos de que el juez Ezequiel Berón de Astrada allanaría 29 cuevas en el Microcentro, Palermo y Belgrano. Por eso los cueveros cerraron sus puertas y sólo se hicieron transacciones “por encargo”.
En un despliegue inédito, la Gendarmería irrumpió en Corrientes y Florida, a plena luz del día. Además de allanar cuevas, confiscar computadoras y fajos de billetes, 22 arbolitos quedaron supeditados a la causa que lleva el juez en lo Penal Económico.
El operativo no fue producto del trabajo de la AFIP ni del Banco Central, que desconocían la causa. Fue el resultado de una investigación preliminar de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), que depende de Alejandra Gils Carbó.
Como sea, tanto despliegue generó una suerte de feriado cambiario en la city porteña.
En la plaza oficial hubo gran movimiento también de clientes que cobraron y fueron en busca del dólar ahorro. La medida de la AFIP de elevar el sueldo mínimo que permite a los ahorristas la adquisición de la divisa impulsó la compra. Algunos vieron detrás de esta iniciativa un intento del Gobierno por “tantear” qué sucedería si se cierra esta ventanilla.