11 de septiembre de 2026 - 10:31

Una carta de 1833 reveló cómo Buenos Aires informó la ocupación británica de Malvinas: "¡No arríen el pabellón argentino!"

El documento fue enviado por el gobernador Juan Ramón Balcarce a su par tucumano, Alejandro Heredia, pocas semanas después del desembarco británico en Puerto Soledad. La misiva reconstruye el enfrentamiento entre el comandante argentino José María Pinedo y el británico John Onslow.

Una carta oficial fechada el 26 de enero de 1833 permite reconstruir cómo las autoridades argentinas reaccionaron ante la ocupación británica de las Islas Malvinas y cómo el Gobierno de Buenos Aires comunicó lo sucedido a otras provincias.

La misiva fue enviada por el entonces gobernador bonaerense Juan Ramón Balcarce a su par de Tucumán, Alejandro Heredia, apenas unas semanas después de la llegada de las fuerzas británicas a Puerto Soledad.

El documento, de cuatro hojas, reconstruye los acontecimientos a partir del informe elaborado por José María Pinedo, comandante de la goleta Sarandí, que se encontraba en las islas cuando arribó la corbeta británica HMS Clio, comandada por John Onslow.

Balcarce calificó el episodio como una “nueva escandalosa agresión”, al considerar que la acción británica había sido ejecutada “en deshonor del Pabellón Argentino” y en perjuicio de los derechos de la República.

El ultimátum británico

Según el relato incluido en la carta, el 2 de enero de 1833 Onslow se presentó ante Pinedo y le comunicó que había llegado para tomar posesión de las islas. El comandante británico exigió que el pabellón argentino fuera arriado en las siguientes 24 horas y que las tropas y habitantes abandonaran el territorio.

Pinedo rechazó inicialmente la exigencia y manifestó que no podía aceptar la decisión británica sin recibir instrucciones expresas del Gobierno de Buenos Aires.

La documentación señala que el comandante argentino realizó sucesivas protestas e intentó demorar la ejecución de la orden hasta recibir instrucciones.

La tensión aumentó al día siguiente, cuando Pinedo volvió a entrevistarse con Onslow y cuestionó la decisión británica de tomar el control de las islas.

De acuerdo con el documento, el comandante británico respondió que contaba con las fuerzas necesarias y que esperaba refuerzos, por lo que Pinedo podía actuar “como le pareciera”.

Ante esa situación, el comandante de la Sarandí dejó constancia de que responsabilizaba a Gran Bretaña por lo que consideraba una violación de los derechos argentinos.

El abandono de Puerto Soledad

Finalmente, Pinedo abandonó las islas, pero antes ordenó que no se arriara el pabellón argentino y dejó instrucciones para que el establecimiento quedara bajo responsabilidad de Juan Simón.

Poco después, las tropas británicas desembarcaron en Puerto Soledad, izaron la bandera británica y arriaron la argentina que permanecía en el lugar.

El episodio fue presentado por Balcarce ante el Gobierno tucumano como una nueva muestra de la confrontación entre ambos países.

El gobernador bonaerense destacó además que la ocupación resultaba especialmente grave debido a las relaciones de “amistad y comercio” que, según expresó, mantenían la Argentina y Gran Bretaña.

En ese sentido, sostuvo que los hechos desmentían las anteriores “protestas amistosas” recibidas por las autoridades argentinas.

El reclamo argentino

La carta también deja registrada la posición que Buenos Aires pretendía adoptar frente a Gran Bretaña. Balcarce manifestó la intención de reclamar una reparación y defender los derechos que el Gobierno argentino consideraba vulnerados.

El mandatario habló de una “firme resolución” para sostener esos derechos “sin mengua de la razón y del honor nacional”.

Entre los objetivos planteados figuraban obtener una reparación del Gobierno británico, el reconocimiento del derecho argentino sobre las Malvinas y la posibilidad de recuperar el dominio sobre el territorio.

Más allá de la descripción del enfrentamiento entre Pinedo y Onslow, la carta tiene particular valor porque permite conocer cómo las autoridades argentinas de la época interpretaron y comunicaron la ocupación británica.

El documento también muestra cómo la información sobre un acontecimiento de alcance nacional fue transmitida entre los gobiernos provinciales pocas semanas después de ocurrido.

La misiva lleva las firmas de Juan Ramón Balcarce y Manuel Maza y quedó incorporada al patrimonio documental conservado en Tucumán.

A casi dos siglos de aquellos acontecimientos, el escrito constituye un testimonio contemporáneo de la reacción argentina frente a la ocupación británica de las Malvinas y aporta detalles sobre uno de los episodios centrales de la historia de la soberanía sobre el archipiélago.

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