La atleta argentina Paloma Giordano sufrió una peritonitis localizada en las trompas de falopio por una bacteria que en un principio le atribuyó a la copa menstrual.
La atleta argentina Paloma Giordano sufrió una peritonitis localizada en las trompas de falopio por una bacteria que en un principio le atribuyó a la copa menstrual.
“Estoy en el hospital. Por suerte ya me dieron el alta. Me acaban de sacar el suero, todavía tengo los puntos y les quería contar qué fue lo que me pasó”, contó desde el sanatoria Mater Dei de La Plata la integrante de la Selección Argentina de esquí acuático.
La deportista contó que el miércoles 27 de enero empezó a sentir dolor, “como si fuese de ovarios” pero que le había llamado la atención ya que había terminado su periodo el día anterior.
Giordano compartió una historia en su cuenta de Instagram: “Acá les cuento como fue mi internación y cirugía por una bacteria que me agarró por el uso de la copita”.
La joven contó que hace mucho decidió usar la copa menstrual y que siempre creyó que había sido una buena decisión. “Es súper cómoda, súper práctica. Era lo mejor que me había pasado”, dijo a sus seguidores en Instagram.
Siguiendo con el relato, Paloma dijo que los dolores siguieron y que al día siguiente se levantó con la panza hinchada. “Me levanté más o menos a las cinco o seis de la mañana y me tomé un par de pastillas: un ponstil, que yo lo tomo para el dolor de ovarios, un Ibupirac y una Buscapina, porque no sabía si capaz el dolor era de los intestinos”, explicó Paloma.
Después se fue a la clínica junto a su madre donde la atendió un ginecólogo y le hicieron una serie de estudios. Tenía una infección pero como ya no tenía fiebre, se fue a su casa. “A eso de las dos de la madrugada empecé con mucho dolor: lloraba del dolor”, dijo.
Paloma volvió a la clínica donde finalmente quedó internada. “El dolor era inexplicable: no podía mover el cuerpo, no podía mover las piernas, no podía hacer nada del dolor que sentía”, recuerda.
“Se me había hecho una infección, una peritonitis, en la trompa izquierda. Se trata, según me explicaron los médicos, de una bacteria que me entró en la vagina y se fue para las trompas”, contó y estimó que todo eso podría haberse generado por el uso de la copa menstrual.
Sin embargo, ante las consultas de los seguidores, momentos después aclaró que lo que le había pasado fue generado por una bacteria y no la copa.
“Me podría haber pasado con un tampón, una toallita o un dispositivo intrauterino (DIU). Fue con la copita porque es lo que uso cuando tengo mi período. Mi intención no fue meter miedo a nadie, sino advertir que tengan cuidado frente a determinados síntomas”, explicó.
En diálogo con Infobae, Paloma Giordano dio detalles de su estado de salud. “El diagnóstico fue una enfermedad pelviana inflamatoria con abscesos tubo-ováricos. La verdad es que tuve mucho miedo. Yo sueño con ser madre y tuve terror de tener un problema en el útero. Los puntos todavía no me los sacaron: tengo que volver la semana que viene y, mientras tanto, seguir atenta a mis síntomas porque si la bacteria aparece otra vez tendrían que sacarme la trompa”, dijo.
“Recibí mensajes de muchas chicas que pasaron por situaciones similares o peores. Insisto: no fue por la copita, me podría haber pasado con cualquier otra cosa. El mensaje que quise dar es que escuchen al cuerpo porque el cuerpo nunca miente. Estén atentas”, alertó.
Las copas menstruales pueden durar hasta 10 años, dependiendo de la marca. Por lo general las copas menstruales no deben limpiarse con jabones agresivos, ni ningún producto químico.
Puede guardarse en una bolsa de tela en vez de una caja hermética ya que la silicona necesita respirar.
Antes de usarla por primera vez hay que esterilizarla en agua caliente no más de 3 minutos. Esto es importante, ya que la copa viene directamente de fábrica y queremos asegurarnos que está bien limpia.
Durante la menstruación es recomendable enjuagarse lo antes posible tras haberla vaciado. Es necesario que como mínimo, enjuagamos la copa una vez al día.
Enjuaga tu copa con agua fría, si usas jabón tiene que ser de ph neutro y sin perfumes ya que puede irritar la zona genital. No hay que usar productos abrasivos ni desinfectantes.
Finalizada la menstruación hay que volver a esterilizarla. Para ello hay que colocar la copa en un bol y cubrir completamente de agua, que no esté más de 3 minutos después de la ebullición.