Un lagarto colorado que era mantenido como mascota en una vivienda del centro de Rivadavia fue secuestrado el pasado lunes por la Policía, luego de una denuncia que alertó sobre la presencia del ejemplar en el domicilio. El propietario quedó imputado por una presunta infracción a la normativa provincial de protección de la fauna silvestre.
El procedimiento comenzó pasadas las 15.30, cuando un llamado al 911 informó sobre la presencia de un reptil en una vivienda ubicada sobre calle Pascual Comeglio, en pleno centro de la ciudad.
Una comitiva policial llegó hasta el lugar y entrevistó al propietario del inmueble. Según se informó, el hombre reconoció que tenía al lagarto como mascota y manifestó que lo había adquirido en un local dedicado a la comercialización de este tipo de ejemplares.
Sin embargo, al ser requerido, no pudo presentar la documentación correspondiente que acreditara el origen legal del animal ni su tenencia.
Ante esa situación, la Fiscalía dispuso el secuestro preventivo del ejemplar y su traslado al Ecoparque y Biodiversidad de Zona Este, donde quedó bajo resguardo para su evaluación.
La intervención se realizó en el marco de la Ley Provincial N° 4602, que establece disposiciones vinculadas con la preservación y protección de la fauna autóctona. La falta de documentación sobre el origen y la tenencia del animal derivó en la imputación del propietario por una presunta infracción a las leyes de protección de la fauna silvestre.
El hombre quedó ligado a la causa, que fue caratulada como averiguación de infracción a la normativa ambiental vigente.
El caso vuelve a poner en escena una situación que puede pasar inadvertida: la tenencia de animales silvestres como mascotas no queda equiparada a la de un animal doméstico y requiere, cuando corresponde, acreditar su procedencia y contar con las autorizaciones previstas por la legislación.
Por el momento, el lagarto permanecerá bajo cuidado del organismo ambiental mientras se determina su estado y las condiciones para definir su destino.