La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) emitió una alerta para todo el territorio nacional tras la sustracción de una fuente radiactiva de Cesio-137 utilizada en tareas de calibración médica. El hecho ocurrió en la ciudad de Rosario y generó preocupación entre las autoridades, que solicitaron extremar las precauciones ante una eventual aparición del material.
Según informó el organismo regulador de la actividad nuclear en Argentina, este martes recibió la notificación por parte de un usuario autorizado sobre el robo de una fuente radiactiva empleada para la verificación de equipamiento en Medicina Nuclear.
La sustracción se produjo en el Instituto de Cardiología de Rosario “Dr. Luis González Sabathie”. De acuerdo con la información difundida, la última utilización registrada de la cápsula fue el 12 de junio de 2026, pero todavía no pudo determinarse quién la manipuló por última vez antes de advertirse su desaparición.
Cesio-137
El material está guardado en un blindaje de plomo.
Desde la ARN detallaron que se trata de una fuente de calibración de Cesio-137 “en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente” y que se encontraba almacenada dentro de su blindaje de seguridad correspondiente.
Qué hacer si aparece
Las autoridades señalaron que el riesgo radiológico asociado a la fuente es considerado muy bajo mientras permanezca dentro de su contenedor. Sin embargo, recomendaron no tocarla ni manipularla bajo ninguna circunstancia en caso de ser encontrada.
Asimismo, solicitaron dar aviso inmediato a la Guardia del Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER) a los teléfonos:
- (011) 15-4471-8686
- (011) 15-4470-3839
- (011) 15-4421-4581
La ARN indicó que personal especializado se encuentra trabajando para localizar el material y determinar las circunstancias de la sustracción.
Qué es el Cesio-137
El Cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que emite radiación beta y gamma. Se utiliza habitualmente en aplicaciones médicas, como radioterapia y calibración de equipos de diagnóstico, así como en diferentes procesos industriales.
Los especialistas advierten que su manipulación inadecuada puede resultar extremadamente peligrosa, ya que la exposición directa a la radiación puede provocar quemaduras, daños celulares y enfermedades graves.
Este material fue también protagonista del accidente radiológico de Goiânia, ocurrido en Brasil en septiembre de 1987, considerado el peor desastre radiológico de la historia fuera de una instalación nuclear. En aquel episodio, una fuente de Cesio-137 abandonada fue manipulada por varias personas, causando la contaminación de cientos de individuos y la muerte de varias víctimas.