Luego de dos décadas recorriendo el mundo y tras residir en Francia, su país de origen, la artista francesa Camsu eligió afincarse en la provincia de Córdoba. Entre Villa de las Rosas y San Javier, en el pintoresco valle de Traslasierra, levantó su vivienda sostenible utilizando materiales locales y técnicas de bioconstrucción.
La propiedad, bautizada por ella misma como El Templo, se emplaza en el paraje Barranca de los Lord, con vista directa hacia la cumbre del cerro Champaquí. La obra demandó 13 meses de trabajo y exigió desplazar el plano original unos cien metros debido a las recomendaciones de una radiestesista sobre líneas geopáticas.
¿Por qué el ladrillón crudo y la cal son clave en una casa frente al Champaquí?
La utilización de ladrillón crudo revocado íntegramente a la cal responde a las exigencias térmicas del monte cordobés, caracterizado por amplitudes marcadas entre el día y la noche. Este material permeable actúa como un regulador natural de la humedad y acumula el calor diurno en sus muros densos para cederlo al interior durante las horas más frías.
A su vez, el diseño incluye techos elevados que permiten elevar el aire caliente durante el verano y aberturas orientadas al norte que captan la radiación invernal. Esta combinación arquitectónica permite prescindir de sistemas de climatización convencionales, logrando confort interior mediante el aprovechamiento pasivo de los recursos naturales del entorno serrano.
¿Cómo encontró Camsu su lugar en Traslasierra tras recorrer el mundo?
Habiendo recorrido el planeta desde los 17 años por países como Malawi, Brasil o Líbano, la decisión de asentarse implicó un giro rotundo en su filosofía cotidiana. "En Malawi me peleé con mi novio porque él quería una casa y yo le decía que era algo mundano, pero hoy habitar este espacio es mi mayor logro", recordó la artista francesa sobre su resistencia inicial.
En el valle encontró una comunidad heterogénea de vecinos que eligen priorizar el tiempo libre, el cuidado de la naturaleza y el vínculo humano por encima de las exigencias del consumo. Para la protagonista, esta forma de asentamiento demuestra que es factible construir de manera respetuosa, sintetizando su búsqueda al afirmar que "la revolución ahora es en animarse a ser uno mismo".