En el marco de Conectamundos, su programa de voluntariado corporativo, Personal llevó adelante una jornada de cuidado ambiental en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), junto a la ONG Plantarse.
Colaboradores de la compañía plantaron 50 árboles nativos, crearon un jardín de arbustos y reacondicionaron cestos para la separación de residuos en la Universidad Nacional de Cuyo.
En el marco de Conectamundos, su programa de voluntariado corporativo, Personal llevó adelante una jornada de cuidado ambiental en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), junto a la ONG Plantarse.
La actividad contó con la participación de más de 40 voluntarios de la compañía, quienes compartieron una mañana de trabajo colectivo para contribuir al cuidado de los espacios verdes del predio universitario y promover hábitos responsables con el ambiente.
Durante el encuentro, los voluntarios plantaron 50 árboles nativos de la especie Acacia visco y armaron un jardín de especies arbustivas en una rotonda ubicada junto al comedor universitario. Estas acciones contribuyeron a poner en valor los espacios de uso compartido y a promover la presencia de flora nativa en el entorno.
Además, se repintaron los cestos amarillos y negros de las nueve estaciones de separación de residuos del predio. El reacondicionamiento permitió mejorar su identificación y acompañar las prácticas de separación de residuos dentro de la comunidad universitaria.
La jornada se organizó junto a Plantarse, que articuló con las áreas de Medio Ambiente y Obras de la Universidad, involucradas en la iniciativa para coordinar las tareas y su desarrollo.
Como parte de su estrategia de sustentabilidad, Personal impulsa iniciativas orientadas a generar valor social y ambiental en las comunidades donde opera. En este contexto, la compañía promueve acciones que contribuyen a la conservación de los recursos naturales y la protección de la biodiversidad, al tiempo que fomenta la participación activa de sus colaboradores.
A través de Conectamundos, Personal fortalece una cultura de compromiso y acción colectiva, impulsando proyectos que generan un impacto positivo en el entorno. La jornada en Mendoza se sumó a las experiencias de voluntariado ambiental desarrolladas en otras ciudades del país y fue un nuevo espacio de encuentro entre colaboradores, organizaciones sociales y la comunidad educativa.